INFORME. La demanda penal es preparada por el economista Jaime Dun y será acompañada de un informe técnico del perjuicio económico generado por la falta de combustibles, el cual supera los $us 300 millones. Productores claman por una solución ante la cercanía de la siembra de verano.
Ante la falta de soluciones concretas al desabastecimiento de combustibles en el país, el transporte de carga nacional e internacional interpondrá una demanda pena contra autoridades de Gobierno y Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPDB) por “daños y perjuicios e incumplimiento de deberes”.
El dirigente del transporte pesado, Marcelo Cruz, enfatizó que las filas alrededor de los surtidores engrosaron en los últimos días y el perjuicio es para el sector productivo y la población en general. “La situación es caótica para la ciudadanía y para todo el bloque del sector transporte: pesado, turístico, mototaxistas y radiotaxis”.
Según Cruz, el documento legal s tendrá como base un informe técnico elaborado por el economista Jaime Dunn, en coordinación con una fundación, que estima en más de $us 300 millones anuales el perjuicio al sector por problemas en el suministro de carburantes.
“No puede ser posible que nos tengan en zozobra y que ellos puedan escapar alegremente sin dar la cara”, enfatiza el dirigente transportista.
CADENA PRODUCTIVA EN RIESGO
La falta de combustibles, en especial el diésel está causando una cadena de perjuicios en el sector soyero del país, indica el presidente de la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo), Abraham Nogales.
“Es una incertidumbre muy grande, estamos a días de iniciar la campaña de verano y la situación, se ha puesto peor con el tema del diésel ya anunciaron de que definitivamente la falta de divisas se va a complicar para importar diésel”, sostuvo Nogales.
Por otro lado, el gerente general de la entidad productiva, Jaime Hernández, manifestó los productores del Norte Integrado están por iniciar la siembra y el suministro de diésel ULS cubre entre el 50% y 60%.
En el Norte ya hay 350.000 hectáreas sembradas, con una proyección de al menos 700.000 toneladas a cosechar, pero la falta de combustible podría afectar el cumplimiento de esos objetivos, sostienen desde Anapo.
Por otro lado, el presidente de Anapo mencionó que, además de la escasez de diésel, hay otros factores que desincentivan al productor: la inseguridad jurídica, los avasallamientos y los altos costos de importación de combustibles.
Fuente: EL MUNDO


