Este sector recordó que el Gobierno nacional aseguró que el Decreto 5676 permitiría terminar con las filas y garantizar el abastecimiento del combustible para los transportistas, pero estas metas no se han cumplido, aseguró
El presidente de la Cámara de Transporte del Oriente, Luis Añez, expresó su preocupación por los bloqueos registrados en algunas regiones del país, protagonizados por sectores que demandan la abrogación del Decreto Supremo 5676, que establece un precio de Bs 18 por litro de diésel para los grandes consumidores.
“Son cosas que, como transporte, nos preocupan demasiado porque hemos pasado 53 días de bloqueo en toda la zona del occidente. Son 53 días que hemos dejado de trabajar y producir porque los bloqueos lo único que traen es atraso”, señaló Añez en contacto con EL DEBER.
El dirigente cuestionó además la reacción del Gobierno frente a los conflictos y lamentó que las autoridades esperen a que se concreten los bloqueos para asumir acciones destinadas a resolverlos.
Respecto al Decreto Supremo 5676, Añez aclaró que el sector del transporte no se encuentra ni a favor ni en contra de su abrogación, sino que demanda una solución estructural y definitiva a la falta de combustible.
“No nos va a llegar más diésel si es que ellos no tienen una planificación, por más que abroguen o no el decreto. Por eso lo que queremos es una solución estructural y definitiva, porque no es posible que la falta de combustible no tenga fecha de vencimiento. Necesitamos certidumbre y trabajar”, sostuvo.
Añez recordó que, cuando fue anunciado el decreto, el Gobierno aseguró que la medida permitiría terminar con las filas, reducir la especulación y garantizar el abastecimiento de combustible para los transportistas. Sin embargo, afirmó que esos objetivos no se han cumplido.
“Estamos sin combustible y seguimos en la misma situación. Este decreto, lo único que ha traído hasta el momento es especulación, más filas y lamentablemente esto va a traer hambre y falta de trabajo”, manifestó.
Finalmente, el dirigente señaló que la decisión sobre mantener o abrogar la normativa corresponde al Gobierno, pero remarcó que la principal exigencia del transporte es contar con diésel suficiente para poder desarrollar sus actividades.
Fuente: El Deber


