Mediante un proceso industrial, llevado a cabo en su planta ubicada en Cochabamba, TURBABOL procesa la turba para conseguir un producto final en forma de líquido concentrado que se aplica al suelo, luego de ser diluido en 100 litros de agua. Este producto final contiene 14 macro y micro nutrientes y funciona como un restituyente general de suelos que devuelve todos los minerales y nutrientes que las plantas absorbieron del suelo con el pasar de los años, renovando así la capacidad productiva del terreno.
El producto es aplicable para cualquier tipo de cultivo; sin embargo, la empresa ofrece cuatro tipos distintos del producto para ser aplicados en distintas etapas del proceso de siembra. El primero se utiliza en la etapa inicial durante el crecimiento de las plantas. El segundo producto se utiliza durante la etapa de floración. El tercer producto está pensado para la última etapa, la maduración y; el cuarto y último producto, que es el fósforo, está pensado para ser utilizado durante el enraizamiento; sin embargo, también es útil durante la etapa de floración.
“TURBABOL se encuentra presente en el mercado hace más de 20 años; por lo tanto, la empresa cuenta con la experiencia necesaria para brindar asesoramiento técnico y resolver cualquier tipo de duda a nuestros consumidores”, comentó Norman Quiroga, gerente propietario de TURBABOL.
La turba es un abono natural restituyente de suelos que, a su vez, actúa como alimento para las plantas.


