Tras habilitar el ingreso de carne paraguaya, el mercado turco avanzó hacia el contacto comercial. El desafío ahora será conseguir un esquema arancelario competitivo.
Turquía avanzó en septiembre hacia la posibilidad de realizar sus primeras compras de carne bovina de Paraguay, luego de que la estatal turca Et ve Süt Kurumu (ESK), dependiente del Ministerio de Agricultura y Silvicultura, solicitara iniciar contactos comerciales con frigoríficos paraguayos habilitados para abastecer ese destino. El movimiento lleva la apertura un paso más allá de la autorización sanitaria y acerca a la industria a una eventual primera operación, aunque todavía queda por definir una cuestión decisiva: bajo qué condiciones arancelarias ingresará la carne al mercado turco.
El avance comercial llega apenas semanas después de la auditoría realizada por autoridades de Turquía en Paraguay entre el 3 y el 7 de agosto. Durante la misión fueron evaluados establecimientos exportadores y distintos componentes del sistema de control oficial, entre ellos sanidad, inocuidad y trazabilidad. El Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa) confirmó posteriormente que la inspección había concluido con resultados satisfactorios, completando una instancia necesaria para acceder al nuevo mercado.
La comunicación conocida ahora representa un cambio importante dentro del proceso. Ya no se trata únicamente de determinar si Paraguay cumple las exigencias sanitarias, sino de conectar potenciales compradores con la industria frigorífica para comenzar a negociar el abastecimiento. Según la información divulgada por Valor Agro, ocho establecimientos paraguayos quedaron en condiciones de participar de esta etapa comercial.
El arancel puede definir si la apertura se transforma en negocio
El principal interrogante está en las condiciones económicas que tendrán las operaciones. Turquía aplica fuertes barreras arancelarias al ingreso de carne bovina bajo su régimen general, por lo que una compra realizada sin un mecanismo especial podría perder competitividad antes incluso de llegar al mercado. De acuerdo con la información vinculada a las negociaciones, determinados productos enfriados pueden enfrentar cargas cercanas al 150% o 180%, mientras que para carne congelada pueden superar el 200%.
Por esa razón, desde las primeras conversaciones uno de los objetivos para Paraguay fue encontrar una alternativa que permitiera reducir sustancialmente esas cargas. La participación de ESK adquiere especial importancia porque el organismo estatal turco interviene activamente en las políticas de abastecimiento de carne y ganado del país. Durante 2026, Turquía reforzó el papel de la entidad dentro de su estrategia para garantizar el suministro interno de carne roja.
La comunicación oficial conocida hasta ahora, sin embargo, no confirma un arancel preferencial ni establece un contingente de importación para Paraguay. Fuentes vinculadas al proceso indicaron que las compras canalizadas mediante el esquema oficial deberían contar con condiciones más favorables para resultar comercialmente viables, pero el mecanismo definitivo todavía deberá formalizarse.
Ese punto obliga a diferenciar dos etapas. Paraguay ya superó una barrera fundamental al conseguir el acceso sanitario y avanzar hacia conversaciones comerciales, pero la competitividad real dependerá del costo efectivo de entrada de la carne. Una reducción arancelaria o un régimen especial podría transformar la apertura en una alternativa atractiva para los exportadores; el esquema general, en cambio, presenta cargas difíciles de absorber.
Un nuevo comprador para diversificar los destinos de la carne paraguaya
Turquía representa un mercado atractivo por su necesidad de complementar la producción doméstica con importaciones. En los últimos años, sus compras internacionales de carne bovina se ubicaron alrededor de US$500 millones, con proveedores europeos y sudamericanos participando del abastecimiento. La política ganadera turca también continúa recurriendo a animales importados para sostener la oferta: para 2026 las autoridades proyectaron la distribución de 500.000 bovinos de engorde importados dentro de sus programas de producción.
La magnitud de esa intervención muestra la importancia que tiene la seguridad de abastecimiento para el país. El propio Ministerio de Agricultura y Silvicultura turco informó este año sobre programas coordinados por ESK para incorporar ganado y garantizar posteriormente la compra de animales terminados. La estrategia busca sostener la disponibilidad de carne roja y, al mismo tiempo, fortalecer la producción ganadera doméstica.
Para Paraguay, la oportunidad aparece además en un momento de búsqueda permanente de nuevos destinos capaces de ampliar las opciones comerciales de la industria frigorífica. La apertura de un mercado no garantiza automáticamente grandes volúmenes de exportación, pero incorpora un nuevo comprador potencial y puede mejorar la capacidad del sector para colocar diferentes cortes según las características y precios de cada destino.
El interés turco también podría adquirir mayor relevancia si el país modifica gradualmente la composición de sus importaciones entre ganado vivo y carne procesada. Fuentes relacionadas con las conversaciones señalaron que factores logísticos y de bienestar animal están impulsando una mayor evaluación de las compras de carne, aunque todavía no existe información oficial que permita determinar qué volumen podría corresponder a Paraguay.
La próxima instancia será, por lo tanto, comercial. Los frigoríficos habilitados deberán avanzar en las conversaciones con la contraparte turca y conocer las condiciones de precio, cortes, volúmenes y logística requeridas. Todavía no existe un volumen confirmado para las primeras operaciones ni una fecha oficial para el primer embarque, dos datos que serán determinantes para medir el verdadero alcance de la apertura.
Si Turquía termina estableciendo un esquema arancelario que permita competir, Paraguay habrá pasado en pocas semanas de una auditoría sanitaria a disputar un lugar en un mercado que necesita abastecimiento externo. El punto decisivo ya no estará solamente en tener autorización para vender, sino en conseguir condiciones que permitan convertir esa habilitación en embarques efectivos de carne bovina paraguaya.
Fuente: AgroLatam


