Unión Europea le cierra la puerta a la carne de Brasil por fallas en la inocuidad y castigo podría estirarse varios meses

Table of content

Tabla de contenido

El bloqueo afecta principalmente las exportaciones de carne bovina y aviar. Bruselas cuestiona las garantías brasileñas sobre el control de antimicrobianos durante la producción.



El bloqueo afecta principalmente las exportaciones de carne bovina y aviar. Bruselas cuestiona las garantías brasileñas sobre el control de antimicrobianos durante la producción.


La Unión Europea comenzó el pasado jueves 3 de septiembre la suspensión de las importaciones de productos de origen animal procedentes de Brasil, una decisión que golpea especialmente a la carne bovina y aviar, y abre una disputa comercial y sanitaria entre Bruselas y el Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva.

La medida se fundamenta en la falta de garantías suficientes sobre el cumplimiento de las normas europeas para el uso de antimicrobianos en animales destinados al consumo humano.

El alcance económico es considerable. Brasil exportó cerca de 370.000 toneladas de carne bovina a la Unión Europea durante 2025, por unos US$1.800 millones, mientras que el conjunto de productos afectados podría representar hasta US$2.000 millones anuales para el comercio brasileño.


Antimicrobianos, bajo sospecha


La decisión europea no responde a la detección de carne contaminada ni significa que los productos brasileños hayan sido declarados no aptos para el consumo; condición que es muy importante aclarar. El cuestionamiento está dirigido al sistema de control y a las garantías que Brasil debe ofrecer sobre el uso de antimicrobianos durante la producción animal.

Las reglas europeas prohíben utilizar antimicrobianos para estimular el crecimiento o aumentar el rendimiento de los animales, además de restringir, en animales destinados a la producción de alimentos, el uso de sustancias reservadas para determinados tratamientos de infecciones humanas.

El problema para Brasil es que Bruselas exige garantías que cubran todo el ciclo de vida de los animales, una condición especialmente compleja para la ganadería bovina, por sus características de duración y movilidad. La Comisión Europea sostiene que, por ahora, Brasil no ha demostrado que pueda garantizar ese cumplimiento en toda la cadena.


Lula busca revertir la decisión


El Gobierno brasileño cuestiona la medida europea y mantiene conversaciones con Bruselas para intentar recuperar el acceso al mercado. El Ministerio de Agricultura y Ganadería de Brasil confirmó que mantiene contactos con la Unión Europea y con los sectores productivos afectados para buscar la continuidad de los flujos comerciales.

Las empresas brasileñas han desarrollado un protocolo privado para reforzar el control de antimicrobianos y la trazabilidad de los animales destinados al mercado europeo, con el objetivo de demostrar que cumplen las exigencias planteadas por Bruselas.

La Unión Europea está realizando una auditoría sobre las cadenas de carne de ave y miel, cuyos resultados podrían abrir la posibilidad de una nueva autorización. Para la carne bovina, el proceso es más complejo porque la exigencia europea contempla el historial del animal durante toda su vida.


Bloqueo sin fecha


La suspensión no necesariamente es definitiva, pero tampoco existe una fecha inmediata para que Brasil recupere el acceso. Bruselas deberá evaluar las garantías y los resultados de las inspecciones antes de considerar una eventual reincorporación del país a la lista de exportadores autorizados.

El episodio coloca a la carne brasileña ante una exigencia creciente de los mercados internacionales: trazabilidad, control veterinario y capacidad para demostrar qué medicamentos recibió el animal durante su ciclo productivo.

En el caso del bovino, esa exigencia puede representar un desafío de largo plazo para una de las mayores industrias cárnicas del mundo, abrir una ventana a productores de países que tengan cubiertas estas exigencias y envía un mensaje claro a la ganadería colombiana para trabajar rápidamente en esa dirección.

Fuente: Contextoganadero

Volver arriba