Con una cuota récord de 324.000 toneladas como telón de fondo y la incertidumbre por el cupo brasileño dominando las especulaciones, la delegación uruguaya cerró este miércoles su participación en SIAL China 2026 con una intensa agenda comercial, diplomática y técnica, y la apuesta firme por posicionar la carne uruguaya como un producto premium y sostenible en el mercado asiático.
Tras tres intensas jornadas de actividad comercial y diplomática, Uruguay concluyó hoy su participación en SIAL China 2026 con un balance preliminar positivo. La feria, considerada la más importante del sector de alimentos y bebidas de Asia, culminó este martes 20 de mayo en el Centro Internacional de Exposiciones de Shanghái (SNIEC), reuniendo a más de 5.000 expositores de 75 países y a unos 180.000 visitantes profesionales de 125 países. La delegación uruguaya aterrizó en esta 26ª edición con una noticia que marcó el ritmo de todas las reuniones: la obtención de una cuota de exportación de carne bovina de 324.000 toneladas, un 12% superior a la del año anterior y calificada como “récord” por las autoridades.
Un contexto comercial marcado por la cuota y la incertidumbre sobre Brasil
El contexto global añadió una capa de urgencia y oportunidad. La gran incógnita que sobrevoló los pasillos de la feria fue la capacidad de Brasil, principal competidor de Uruguay, para seguir exportando dentro de su cupo arancelario. “El principal tema es Brasil y la cuota, sin dudas que el tema que acapara la atención y la especulación de parte de todo el mundo por la incertidumbre de hasta cuándo Brasil va a poder seguir embarcado dentro de la cuota, y se estima que eso va a ser hasta el 15 de junio”, comentó Rafael Tardáguila, director de Tardáguila Agromercados, en una cobertura especial para El País. La situación llevó a gigantes como JBS y Minerva a alquilar barcos completos con 12.000 toneladas de carne rumbo a China para anticiparse a un eventual cierre de la ventana arancelaria brasileña.
Agenda diplomática y comercial al más alto nivel
Con ese telón de fondo, la delegación uruguaya de casi 60 personas, encabezada por el presidente del Instituto Nacional de Carnes (INAC), Gastón Scayola, buscó consolidar la imagen del país como un proveedor confiable y de largo plazo. Durante el tradicional cóctel de recepción en el Hotel Kerry de Shanghái, ante unos 300 importadores y compradores, Scayola fue tajante: “La carne de Uruguay sigue conquistando China y todavía hay mucho espacio para conquistar”.
La agenda institucional incluyó reuniones con autoridades del Ministerio de Comercio de la República Popular China y de la Cámara de Comercio de Alimentos y Productos Nativos de China (CFNA), donde se abordó la administración de la cuota y la cooperación técnica. El embajador uruguayo en China, Aníbal Cabral, y el cónsul general en Shanghái, Marcelo Magnou, acompañaron las gestiones, reforzando el respaldo diplomático a una relación comercial que tuvo en la feria su máxima expresión.
Misión técnica: residuos, habilitaciones y visita a planta en Jilin
En paralelo, la misión del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), liderada por el subsecretario Marcos Carámbula, desplegó una intensa agenda técnica enfocada en los aspectos más sensibles del vínculo bilateral. Según declaraciones recogidas por la prensa, el foco estuvo puesto en el control de residuos biológicos, las habilitaciones sanitarias para nuevos productos como el mondongo y la situación de plantas frigoríficas momentáneamente suspendidas. La agenda incluso se extenderá más allá de la feria, con una visita técnica a una planta en la provincia china de Jilin, fabricante de kits de detección rápida de residuos, una herramienta que, en palabras del subsecretario, “brinda control y tranquilidad para ambas partes”.
Precios en alza y señales de negocios concretos
Aunque el INAC mantuvo hermetismo sobre las cifras oficiales de negocios cerrados durante el evento —en contraste con competidores como Brasil, que proyectó expectativas por 45,5 millones de dólares—, los exportadores uruguayos ya operaban con valores de referencia concretos. Según datos de la Asociación de Productores Exportadores Argentinos (APEA), un exportador uruguayo reportó negocios para cortes como el shin & shank a 7.500 dólares por tonelada CFR y la bola de lomo a 7.100 dólares.
La tendencia general de precios también jugó a favor. De acuerdo con Euromeat News, los valores de la carne vacuna negociados en SIAL China 2026 registraron un incremento interanual de entre el 15% y el 20% respecto de la edición 2025. Si bien la referencia corresponde a las operaciones de Argentina, que participó con un pabellón de 1.150 m² y 25 empresas, la señal es alcista para todos los proveedores del Mercosur, incluido Uruguay.
Innovación y sostenibilidad en un stand de 660 m²
Más allá de las reuniones de alto nivel, el stand uruguayo de 660 metros cuadrados, dividido en dos islas, fue un imán para los visitantes. La puesta en escena incluyó pantallas de última generación, un cofre exhibidor de carne y, en sintonía con el Año Internacional de los Pastizales y los Pastores declarado por la FAO para 2026 —cuya presidencia Uruguay comparte con Mongolia—, trivias interactivas para acercar al público asiático los conceptos de producción ganadera sostenible a cielo abierto.
El restaurante privado ofreció degustaciones de lomo, bife ancho, mondongo e intercostales ovinos especialmente preparados para compradores selectos, mientras que en los pasillos del pabellón se sirvió degustación al paso en tres turnos diarios, en una estrategia que combinó promoción de marca y experiencia sensorial.
El bife ancho uruguayo, estrella en la competencia “La Cuisine”
El broche de oro de la participación uruguaya volvió a ser la gastronomía de alto nivel. Por segundo año consecutivo, el INAC fue sponsor Diamante de la 18ª edición de la competencia culinaria “La Cuisine”, avalada por la Asociación Mundial de Sociedades de Chefs (WACS). El bife ancho uruguayo fue el ingrediente protagonista con el que compitieron ocho equipos de chefs con estrellas Michelin, provenientes de Shanghái, Beijing, Francia, Estados Unidos, Alemania e Italia, ante más de 50 jueces internacionales. Una vidriera inmejorable para un producto que busca diferenciarse en el paladar de los formadores de opinión de la alta cocina asiática.
Con la feria ya clausurada, Uruguay se prepara ahora para capitalizar los contactos generados y enfrenta el desafío inmediato de aumentar su producción para cumplir con una demanda china que, a juzgar por lo visto en Shanghái, no da señales de aflojar.


