El exsecretario de Desarrollo Productivo de la Gobernación de Santa Cruz, Luis Alberto Alpire, calificó la gestión 2023-2024 como una de las más difíciles para el sector agropecuario en Bolivia.
El fenómeno de El Niño provocó una intensa sequía que causó la pérdida de 800 mil toneladas de soya en la campaña de verano, y afectó a 1,5 millones de toneladas de cultivos de invierno como maíz, sorgo, girasol, trigo y chía. El sector ganadero también sufrió grandes pérdidas con una elevada mortandad de reses y bajos índices de parición.
IMPACTO POSITIVO: MÁS DE $2.000 MILLONES EN JUEGO
Según Alpire, las exportaciones de soya y carne podrían superar los $2.000 millones en 2025, impulsando el ingreso de divisas, fortaleciendo la cadena agroproductiva y beneficiando directamente a más de 14.000 agricultores de soya y 75.000 ganaderos, la mayoría pequeños y medianos productores. Este flujo de divisas es crucial en un contexto de escasez de dólares que enfrenta el país.
El veto: Una amenaza al motor productivo
Sin embargo, este prometedor escenario está amenazado por el veto a las exportaciones impuesto por el Gobierno Nacional.
Alpire advirtió que mantener esta restricción, en un momento de recuperación histórica, no solo impedirá el ingreso de divisas vitales, sino que también podría llevar al sector agropecuario a una crisis económica.
“El agro no puede ser víctima de decisiones políticas desconectadas de la realidad productiva”, afirmó Alpire, quien pidió levantar urgentemente el veto para asegurar el crecimiento económico y el bienestar de miles de bolivianos.
Fuente: El Mundo
Sección: Economía
Fecha: 30/04/2025


