La producción brasileña de granos en la cosecha 2024/25 alcanzará una cifra récord de 345,2 millones de toneladas, según la 11.ª Encuesta de Cosecha de Granos publicada por la Compañía Nacional de Abastecimiento (Conab). Este volumen no solo supera ampliamente los 320,91 millones de toneladas obtenidos en 2022/23, sino que marca un incremento de 47,7 millones de toneladas respecto al ciclo anterior, consolidando a Brasil como una de las potencias agrícolas mundiales.
El crecimiento se explica por un doble factor: un aumento del 2,5 % en la superficie cultivada, que llega ahora a 81,9 millones de hectáreas, y la recuperación de la productividad media nacional, que pasó de 3.722 kilogramos por hectárea en 2023/24 a 4.214 kilogramos por hectárea en la temporada actual.
Maíz: el gran protagonista de la «zafra» de granos en Brasil con cifras históricas
El maíz es uno de los cultivos que más contribuye al nuevo récord. Se estima una producción total de 137 millones de toneladas, la más alta de la serie histórica de la Conab. Dentro de este volumen, la segunda cosecha de maíz alcanzará los 109,6 millones de toneladas, lo que representa el grueso del suministro nacional.
Hasta el momento, la cosecha de la segunda temporada ha cubierto el 83,7 % del área cultivada, un ritmo prácticamente en línea con el promedio de los últimos años (84,3 %). El estado de Mato Grosso, principal productor, lidera con una producción estimada de 53,55 millones de toneladas, lo que equivale al 49 % de toda la segunda cosecha de maíz del país.
Este escenario no solo asegura la demanda interna, sino que abre nuevas oportunidades para el mercado externo, dado el aumento previsto en las exportaciones y el reposicionamiento de Brasil frente a los conflictos arancelarios que enfrenta Estados Unidos.
Soja: una campaña récord impulsada por inversión y clima
La soja confirma su papel central en la agricultura brasileña. Para esta temporada, la producción estimada es de 169,7 millones de toneladas, lo que supone un crecimiento del 14,8 % respecto a la campaña 2023/24.
Este resultado ha sido posible gracias a dos factores clave:
- El acceso a crédito agrícola a través del Plan Cosecha, que ha incentivado mayores inversiones de los productores.
- Las condiciones climáticas favorables en la mayoría de las regiones productoras, que permitieron alcanzar rendimientos excepcionales.
Con esta cifra, Brasil refuerza su liderazgo mundial en la producción y exportación de soja, consolidando su rol estratégico en la seguridad alimentaria global y en la provisión de insumos para la industria de alimentos y biocombustibles.
Arroz: recuperación sólida tras la última campaña
El arroz registra una recuperación significativa en la cosecha 2024/25, con una estimación de 12,3 millones de toneladas, lo que equivale a un aumento de 1,7 millones de toneladas frente al ciclo anterior. Este crecimiento se explica por un incremento del 8,8 % en la superficie sembrada y por las condiciones climáticas favorables, en particular en Rio Grande do Sul, el mayor estado productor del país.
El resultado refuerza la capacidad de Brasil para autoabastecerse y, en paralelo, mantener su posición en el comercio regional de este cereal.
Algodón: expansión y récord productivo
Otro cultivo con perspectivas brillantes es el algodón, cuya producción se estima en 3,9 millones de toneladas de fibra, un incremento del 6,3 % en comparación con el ciclo previo. El crecimiento se debe tanto a un aumento del 7,3 % en el área plantada, como al buen rendimiento medio por hectárea.
Sin embargo, la cosecha avanza con cierta lentitud: hasta el momento se ha recogido el 39 % del área cultivada, por debajo del promedio de los últimos cinco años. Las lluvias y el frío fuera de temporada en junio y julio retrasaron el proceso de maduración, aunque se espera que en agosto los productores logren compensar el atraso y recuperar los niveles históricos de septiembre.
Frijoles: retroceso por condiciones climáticas
El panorama es menos positivo para el frijol, cuya producción total de las tres cosechas se estima en 3,1 millones de toneladas, lo que implica una reducción del 3,5 % respecto al ciclo anterior.
En la segunda cosecha, las condiciones climáticas adversas en Paraná, uno de los principales estados productores, afectaron la calidad del grano y redujeron los rendimientos. También se anticipa una caída en la tercera cosecha, lo que limita el balance final del cultivo.
Trigo: menor área, pero estabilidad en la producción
Entre los cultivos de invierno, el trigo muestra un comportamiento particular. Aunque la superficie sembrada se redujo en un 16,7 %, con 2,55 millones de hectáreas, la producción se mantendrá estable, alcanzando cerca de 7,81 millones de toneladas.
La explicación está en las mejores condiciones climáticas de este año, que han favorecido el rendimiento y compensado la menor superficie sembrada. Este dato confirma la resiliencia del trigo frente a los ajustes de área.
Mercado del maíz: más exportaciones y consumo interno elevado
La Conab también actualizó sus previsiones de mercado para el maíz 2024/25. Con una oferta más abundante y la expectativa de un aumento en la demanda internacional hacia el maíz sudamericano, se proyecta un alza en las exportaciones brasileñas, que podrían llegar a 40 millones de toneladas, frente a las 38,5 millones de toneladas exportadas en 2023/24.
En paralelo, el consumo interno se mantendrá elevado, con más de 90 millones de toneladas, reflejando la fuerte demanda de la industria de alimentos y del sector pecuario. A pesar de ello, la producción récord permite reponer los stocks remanentes, que se estiman en 10,3 millones de toneladas, garantizando seguridad de abastecimiento.
Conclusión
La cosecha 2024/25 de granos en Brasil confirma la capacidad del país de consolidar su liderazgo en la agricultura mundial. Con incrementos históricos en maíz, soja, arroz y algodón, el país logra compensar las caídas en cultivos como frijoles y mantiene la estabilidad en el trigo, pese a la reducción de superficie.
El impacto de estos resultados trasciende el ámbito nacional: Brasil se posiciona como un actor decisivo en la seguridad alimentaria global y en la dinámica del comercio internacional de granos, reforzando su papel estratégico en medio de tensiones geopolíticas y transformaciones en la demanda mundial.
Fuente: Agronews


