Anapo exige al nuevo Gobierno un agro con certezas jurídicas y operativas

En entrevista con Abraham Nogales, presidente de la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo), se abordó la situación actual de la cosecha de invierno y la siembra de verano, procesos que avanzan con dificultades debido a la falta de combustible oportuno. El dirigente también detalló las expectativas del sector agroproductivo frente a la nueva gestión gubernamental que asumirá el mando del país.

Falta de diésel frena las campañas agrícola

“La campaña de invierno en el Norte Integrado está por culminar; estamos a solo días de la cosecha, pero muy preocupados por la falta de combustible. Nuestros productores tienen la maquinaria en fila esperando diésel, cuando deberían estar en el Chaco listos para levantar un grano fundamental para toda la cadena alimentaria nacional”, explicó Nogales.

Indicó que esta situación también afecta la producción de semillas destinadas a la próxima campaña de verano 2025/2026 en la zona Este del país. “La cosecha viene bien, aunque fue golpeada al inicio por la sequía, un problema que podríamos enfrentar mejor con el uso de biotecnología. Ya tenemos aprobado el evento HB4, que ayuda a mitigar los efectos de la seca, pero aún falta voluntad política para avanzar en su implementación”, añadió.

Nogales recordó que los calendarios agrícolas se sobreponen: en el Norte Integrado se cosecha entre fines de octubre y principios de noviembre, mientras que en el Este ya comenzó la siembra. “Con las lluvias tempranas previstas para noviembre debemos sembrar rápido, pero nuestras sembradoras están paradas por la falta de diésel. Eso nos retrasa y compromete la productividad”, advirtió.

El dirigente destacó las gestiones realizadas ante la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) y los ministerios competentes para garantizar el suministro de combustible, además del apoyo de los surtidores móviles de YPFB, que abastecen a las filiales más alejadas de Anapo.

“Necesitamos 90 millones de litros de diésel para toda la campaña. En verano estimamos sembrar 1,5 millones de hectáreas, por lo que la demanda es enorme. Si no recibimos el diésel a tiempo, perderemos ventanas de siembra, lo que afectará los rendimientos, incrementará los costos y golpeará toda la cadena alimenticia del país”, puntualizó.

Nogales lamentó que el compromiso gubernamental de entregar 50 millones de litros se redujera a solo 35 millones, sin una fecha definida. “No sirve tener combustible en buques o puertos; lo necesitamos en nuestros surtidores y cisternas móviles. Muchos productores recurren al mercado paralelo, pero a precios internacionales que no podemos asumir. La provisión de diésel es responsabilidad del Gobierno”, afirmó.

Expectativas ante el nuevo Gobierno

De cara al inicio de la nueva gestión nacional, Anapo presentó sus demandas al presidente electo Rodrigo Paz Pereira, confiando en una relación basada en la cooperación y el diálogo.

“Son tiempos desafiantes, especialmente para el sector productivo. Hemos sido claros con nuestra agenda y el presidente electo ha mostrado disposición para escuchar nuestras necesidades”, señaló Nogales.

El dirigente resumió las cuatro prioridades del sector:

  1. Suministro oportuno de diésel.
  2. Aprobación y uso de biotecnología.
  3. Seguridad jurídica sobre las tierras productivas.
  4. Liberación total de las exportaciones.

“Rodrigo Paz ha manifestado que dará importancia al sector productivo, con reglas claras que permitan garantizar la seguridad alimentaria del país. Apostamos a construir un pacto productivo nacional con ese objetivo”, remarcó.

Sobre el uso de biotecnología, Nogales insistió en que el avance depende exclusivamente de la voluntad política. “Hemos sostenido reuniones con instituciones como el Senasag para viabilizar la exportación de materiales paraguayos que ya incorporan la tecnología HB4, en el marco de acuerdos con Argentina y Paraguay. Esperamos que Bolivia pueda seguir el mismo camino”, explicó.

Agregó que, con las validaciones técnicas necesarias, en una o dos campañas podrían introducirse variedades adaptadas a las condiciones locales, considerando factores como el fotoperiodo y las lluvias.

Infraestructura y logística para un agro competitivo

Finalmente, Nogales subrayó que el mejoramiento de la infraestructura vial y logística es clave para elevar la productividad nacional. “En diez años podríamos duplicar la producción agrícola si contamos con carreteras adecuadas y conexiones eficientes con mercados como el de Brasil. Es fundamental activar Puerto Busch y asegurar el acceso a la hidrovía Paraguay-Paraná para mantener un flujo constante de granos y consolidar a Bolivia como un proveedor confiable en el mercado internacional”, concluyó.

Fuente: SCA

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