China desacelera sus compras y presiona a la baja el precio del ganado en Brasil

Aunque la oferta mundial de carne vacuna sigue en niveles históricamente bajos, la proximidad del límite de las exportaciones hacia China comenzó a enfriar la demanda y a afectar los valores del ganado brasileño.

El mercado ganadero brasileño comenzó a mostrar señales de debilidad pese a un escenario internacional favorable para la carne vacuna. La desaceleración de las compras por parte de China, principal destino de las exportaciones brasileñas, redujo la demanda de hacienda para faena y comenzó a presionar a la baja los precios del ganado en pie, según un informe del Centro de Estudios Avanzados en Economía Aplicada (Cepea).

El movimiento resulta llamativo porque coincide con un mercado internacional que mantiene la oferta de carne vacuna en los niveles más bajos desde 2006, mientras los precios globales continúan cerca de máximos históricos.

De acuerdo con Cepea, Brasil ya había utilizado cerca del 65% de la cuota de exportación de carne vacuna hacia China al cierre de mayo, según datos oficiales del gobierno chino.

Como los embarques tardan alrededor de 60 días en arribar al mercado asiático, el sector estima que el volumen autorizado podría completarse durante julio. Esa perspectiva llevó a que varios frigoríficos habilitados para exportar comenzaran a moderar sus compras de hacienda.

La menor demanda por parte de la industria exportadora redujo la competencia por los animales terminados, ejerciendo presión sobre el valor de la arroba en el mercado interno.

Al mismo tiempo, los analistas señalan que los importadores chinos adoptaron una postura más cautelosa, influenciados por el nivel de existencias disponibles en ese país y por un ritmo de compras más moderado que en meses anteriores.

Aunque la demanda china perdió intensidad, el escenario global continúa ofreciendo fundamentos sólidos para la carne vacuna. La disponibilidad internacional permanece ajustada, situación que sostiene las cotizaciones en los principales mercados importadores.

Sin embargo, la menor participación de China en las compras de corto plazo comenzó a sentirse con rapidez en Brasil, el mayor exportador mundial de carne bovina, donde una parte importante de la producción depende del mercado externo.

Los analistas consideran que la evolución de los precios dependerá, en gran medida, de la velocidad con la que China retome sus compras una vez renovados los volúmenes de importación, así como del comportamiento de otros mercados que podrían absorber parte de la oferta brasileña.

Mientras tanto, los productores brasileños enfrentan un escenario de mayor cautela, con una demanda interna que no alcanza a compensar la desaceleración de los negocios con su principal comprador internacional y un mercado que sigue de cerca cada movimiento de China.

Fuente: AgroLatam

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