El presidente de la organización, Abraham Nogales, señaló que el combustible representa ahora alrededor del 20% del costo de producción y reclamó abastecimiento estable, un precio único y condiciones para competir en los mercados externos.
La Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo) pidió al Gobierno medidas que permitan al sector agrícola absorber el impacto del nuevo precio del diésel, que desde la eliminación de la subvención tiene un precio base de Bs 17,95 por litro. El sector reclama, además, provisión estable del combustible, un precio único y condiciones para competir con productores de países vecinos.
En entrevista con el programa Influyentes del Grupo EL DEBER, el presidente de Anapo, Abraham Nogales, sostuvo que el incremento del costo del carburante no puede ser analizado de manera aislada, debido al efecto que tiene sobre las distintas etapas de la producción agrícola.
“Nosotros no apoyamos la medida sola como está, tiene que ser una medida con una solución integral, no sólo un parche”, afirmó.
El dirigente planteó tres condiciones para el sector. La primera es garantizar el abastecimiento de diésel para productores grandes, medianos y pequeños, en el momento en que lo requieren y sin racionamiento.
La segunda es establecer un solo precio de mercado para el combustible. Según Nogales, esta medida permitiría reducir los incentivos para el desvío y la reventa de carburantes. “Si el precio del mercado es uno solo, evitamos gran parte del problema que es el mercado negro, el desvío y el negociado”, sostuvo.
La tercera condición está vinculada con la competitividad. El sector plantea que si el productor debe asumir un costo de combustible similar al internacional, también debe contar con herramientas para competir en esos mercados.
El diésel ya representa el 20% de los costos
Nogales estimó que el combustible representa ahora alrededor del 20% del costo total de producción agrícola.
El impacto, explicó, no se limita al carburante utilizado directamente por los productores, sino que también alcanza los servicios de cosecha, aplicación de insumos, maquinaria y transporte.
Antes del actual precio, Anapo ya reportaba un incremento de entre 20% y 30% en sus costos de producción respecto al año anterior. En ese cálculo incidían el tipo de cambio, el encarecimiento de los insumos y el incremento previo del diésel.
El dirigente señaló que, durante los periodos de escasez, algunos productores tuvieron que recurrir al mercado paralelo para garantizar el combustible necesario para sus actividades.
En ese contexto, consideró que un precio único podría reducir parte de las distorsiones generadas por la diferencia entre el carburante subsidiado y el que se comercializaba fuera de los canales formales.
Reclaman condiciones para competir
Además del combustible, Anapo plantea una agenda vinculada con la competitividad del sector.
Nogales pidió libertad para exportar granos, acceso a biotecnología y seguridad jurídica, al considerar que estas condiciones permitirían al productor enfrentar el incremento de sus costos con mayores posibilidades de acceder a mercados externos.
El dirigente ya había señalado que los productores bolivianos enfrentan costos de producción superiores a los del año pasado y que los precios internos no necesariamente acompañan ese incremento. También reclamó una liberación irrestricta de las exportaciones y acceso a tecnologías utilizadas en países vecinos.
Sobre la biotecnología, Nogales sostuvo que Bolivia mantiene un rezago respecto a otros países de la región y que el acceso a nuevas tecnologías podría elevar los rendimientos agrícolas.
Anapo también sostiene que las restricciones a las exportaciones limitan la capacidad de negociación de los productores cuando los costos internos aumentan.
Todavía no cuantifican el impacto en la siembra
El incremento del costo del diésel genera además incertidumbre sobre la próxima campaña de verano. Sin embargo, Nogales señaló que todavía es prematuro establecer cuánto podría reducirse el área cultivada.
“Va a ser difícil que todo el área se siembre si es que no tomamos medidas o el Gobierno no toma medidas”, advirtió.
El dirigente explicó que el sector todavía está cerrando la campaña de invierno y planificando la compra de insumos para la campaña de verano, por lo que el impacto definitivo del nuevo precio del combustible aún no puede ser cuantificado.
En la campaña de invierno, dijo, las condiciones agronómicas fueron favorables por las lluvias, aunque en algunas zonas la falta de diésel retrasó labores vinculadas con la cosecha.
Anapo busca reunirse con el Gobierno
Nogales informó que la organización envió cartas a diferentes ministros para solicitar reuniones y discutir las condiciones bajo las cuales se aplicará el nuevo esquema de precios.
El presidente de Anapo sostuvo que el sector no fue consultado previamente sobre la modificación y señaló que varias de sus demandas no necesariamente implican recursos adicionales del Estado.
“Nosotros sólo pedimos voluntad política para poder exportar, tener acceso a la tecnología y tener la seguridad jurídica que exigimos”, manifestó.
La posición de Anapo es que el nuevo precio del diésel debe estar acompañado por una agenda productiva que permita al sector enfrentar el aumento de sus costos y mantener su capacidad de producción y acceso a mercados externos.
Fuente: El Deber


