Bolivia y Paraguay respaldan una carretera que conecte con Brasil

Más de un centenar de autoridades y empresarios participaron en un encuentro binacional. El Corredor Ñemopeteĩ fue el eje de la agenda, aunque aún no se conocen su trazado, inversión ni plazos.

La carretera todavía no tiene un trazado definitivo ni fecha de construcción, pero ya comenzó a sumar respaldo político y empresarial. El proyecto busca conectar las fronteras de Bolivia, Paraguay y Brasil mediante una ruta que facilite el comercio y reduzca los obstáculos logísticos de la región.

La propuesta fue el tema central de un encuentro organizado por la Cámara Binacional Boliviano-Paraguaya durante Expocruz 2026. La actividad reunió en Santa Cruz de la Sierra a más de un centenar de autoridades, diplomáticos, empresarios y representantes institucionales de ambos países.

La vía forma parte del Corredor Ñemopeteĩ, una iniciativa que pretende articular territorios fronterizos y abrir una conexión terrestre entre los tres países. Sus impulsores sostienen que la carretera podría ampliar las rutas comerciales y generar nuevas oportunidades para las poblaciones vinculadas al corredor.

Durante el encuentro, representantes de Bolivia y Paraguay coincidieron en la necesidad de avanzar hacia una mayor integración regional. Sin embargo, el proyecto aún debe pasar del respaldo institucional a las definiciones técnicas.

Entre los participantes estuvieron el presidente de la Cámara Binacional Boliviano-Paraguaya, José Luis Camacho Miserendino; el presidente de la CAO y de Fexpocruz, Klaus Frerking; la vicegobernadora de Santa Cruz, Paola Aguirre; y el cónsul general de Paraguay en Santa Cruz, Julio César Echagüe.

También asistieron la ministra de la Embajada de Paraguay en Bolivia, Estela Armoa; el embajador designado de Bolivia en Paraguay, Luis Fernando Camacho; y el presidente del Comité pro Santa Cruz, Stello Cochamanidis.

El encuentro dejó una señal política favorable para el Corredor Ñemopeteĩ. El siguiente paso será convertir esa voluntad en estudios, acuerdos, presupuesto y un calendario capaz de llevar la carretera del discurso al terreno.

Fuente: El Deber

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