La Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca del Ministerio de Economía en Argentina ha eliminado, a través de la Resolución 40/2026, el histórico libro de movimientos de carne, un registro físico y manuscrito que durante más de 40 años obligó a todas las plantas frigoríficas del país a completar, día por día, el ingreso, la salida y el stock de carne del establecimiento.
En 2026, toda esa información —que se asienta en un libro gigante y de uso obligatorio— quedará integrada automáticamente dentro del Sistema Integral de Faena (SIF/SIGICA), sin la necesidad de duplicar tareas.
Con esta medida, por un lado, reduce de forma drástica la carga administrativa: muchas plantas necesitaban destinar personal exclusivamente a completar el libro todos los días. Por otro, elimina un costo innecesario, ya que los libros físicos eran caros y debían renovarse periódicamente.
Pero, «sobre todo, permite que la información esté ordenada, sistematizada y en un solo lugar, mejorando la calidad de los datos y simplificando la gestión interna de los establecimientos», señala el comunicado del gobierno argentino.
Fuente: EUROCARNE


