El sector avícola boliviano expresó su profunda preocupación ante el impacto que los bloqueos y protestas están generando sobre la producción nacional, advirtiendo pérdidas millonarias, dificultades logísticas y riesgos de desabastecimiento de alimentos en distintos mercados del país.
A través de un pronunciamiento público, la Asociación Nacional de Avicultores de Bolivia (ANA), junto a asociaciones departamentales, informó que el cierre de rutas está provocando una caída abrupta e insostenible en el precio del pollo pagado al productor, ubicándolo por debajo de los costos de producción, situación que afecta directamente la sostenibilidad de las granjas avícolas.
El comunicado también señala que la interrupción en el flujo normal de productos está generando escasez y encarecimiento del pollo y el huevo, principalmente en ciudades como La Paz, además de afectar la reposición de pollitos bebé en granjas, que ya registra una disminución aproximada de 400 mil unidades semanales.
Los productores advirtieron que el sector opera bajo ciclos productivos estrictos y que la imposibilidad de comercializar en tiempo y forma obliga a mantener animales en granja más allá de lo planificado, alterando el proceso productivo y generando mayores pérdidas económicas.
Asimismo, el sector cuestionó medidas como los “puentes aéreos” y “corredores humanitarios”, indicando que no representan una solución estructural al problema, ya que no logran cubrir la demanda nacional ni aliviar el sobrestock existente en regiones productoras como Santa Cruz y Cochabamba.
En ese contexto, los avicultores exigieron la apertura inmediata de las rutas bloqueadas, acciones firmes contra los responsables de las protestas que afectan la producción y la implementación de medidas económicas de emergencia que permitan mitigar las pérdidas acumuladas por el sector.
Finalmente, el pronunciamiento advierte que, de mantenerse la situación actual, las consecuencias podrían proyectarse en el mediano plazo con mayores problemas de abastecimiento, incremento de precios y una recuperación lenta y costosa para toda la cadena avícola nacional.
Fuente: SCA


