Se va el 2024, un año marcado por la agudización del desabastecimiento de combustibles y la escasez de dólares. En ese contexto, el analista económico Jaime Dunn advierte que la situación se complicará en 2025 porque el Gobierno no plantea medidas estructurales para solucionar la crisis económica.
“Este 2024, la economía ganó certidumbre, pero en el sentido negativo; es decir, nos dimos cuenta de que no íbamos en la dirección correcta (económicamente hablando). El 2025 se pinta con las mismas características de déficit fiscal y otras variables, excepto de que va a ser mucha más profunda (la crisis), es lo que revela el Presupuesto General del Estado”, advirtió Dunn en declaraciones a la ANF.
El analista argumentó que la escasez de dólares y el desabastecimiento del combustible son señales de que el “modelo económico” del Movimiento Al Socialismo (MAS) está en su fase terminal, cuyas características también se observaron en otros gobiernos populistas de la región Latinoamericana.
Escasez de dólares
El país cumple 22 meses de escasez de dólares, sumido en un tipo de cambio oficial inexistente y con un “mercado negro” donde el precio del dólar está alrededor de Bs 12. El primer reporte negativo se conoció en febrero del 2023; desde entonces, el Gobierno se limitó a acusar a la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP) por no aprobar créditos internacionales.
El ministro de Economía y Finanzas, Marcelo Montenegro, señaló en octubre que la actualización del tipo de cambio está en manos del BCB. Un mes y medio después, el presidente interino del Banco Central de Bolivia (BCB), Edwin Rojas, sólo expresó su deseo de que el país vuelva a la normalidad y se aprueben préstamos. Este diciembre, el jefe de Estado, Luis Arce, descartó completamente modificar el tipo de cambio y advirtió que eso traería mayores problemas.
Durante la gestión, también surgieron varias propuestas del sector empresarial de actualizar el tipo de cambio, como una salida estructural a la falta de divisas, pero ni siquiera tocaron el tema en las reuniones sostenidas con el Gobierno. El viceministro de Defensa del Consumidor, Jorge Silva, calificó la propuesta como una medida neoliberal.
Dunn sostuvo que para liberar el tipo de cambio es necesario contar con una buena cantidad de dólares que absorba la demanda una vez fijado el nuevo precio del dólar, pero en este momento el Gobierno y el BCB no tienen esa cantidad de divisas para satisfacer al mercado interno, lo que provocaría una escalada desmedida del precio del billete estadounidense en el mercado negro.
Desabastecimiento de combustible
La escasez de dólares trajo consigo el desabastecimiento de combustible, porque el país necesita esa moneda para importar combustible. La situación se hizo más notoria desde agosto del año pasado, agudizándose este 2024, porque las filas para comprar gasolina y diésel pasaron de largas a larguísimas. El Gobierno se excusó este año en los 24 días del bloqueo evista, pero un reporte de la ANF desde Chile reveló que una de las causas de la escasez es la falta de pagos a los proveedores.
A mediados de noviembre, el ministro de Hidrocarburos, Alejandro Gallardo, admitió que el desabastecimiento de combustible se debe a la falta de dólares para pagar e importar mayores volúmenes que garanticen la autonomía por más tiempo. El presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Armin Dorgathen, dijo que los actuales ingresos económicos permiten comprar carburantes para un stock de dos o tres días.


