La Asociación Rural del Paraguay y otros actores del sector ganadero como la Apecc, defienden la continuidad de la vacunación contra la fiebre aftosa hasta el año 2030, destacando que esta estrategia garantiza la sanidad, refuerza la confianza internacional y permite consolidar y abrir nuevos mercados para la carne paraguaya.
Paraguay analiza la posibilidad de un cese paulatino de la vacunación contra la fiebre aftosa, con el objetivo de alcanzar el estatus de país libre de aftosa sin vacunación para el año 2028. Mientras el gobierno busca ampliar el acceso a mercados premium como Japón y Corea del Sur, las asociaciones ganaderas muestran se mantienen reservados, recordando la crisis sanitaria de 2011.
En ese sentido, Mario Apodaca, vicepresidente de la Asociación Rural del Paraguay (ARP), afirmó en entrevista con MarketData que la vacunación sigue siendo fundamental para el sector. Aseguró que en 2026 la vacunación continuará, “eso es seguro”.
Según explicó, todos los recursos humanos están preparados para continuar con la vacunación, se cuenta con stock de vacunas asegurado, toda la organización y los recursos humanos listos; solo falta definir la fecha.
Cabe destacar que existen distintas visiones entre el sector público y privado respecto a este tema. Senacsa propone vacunar por última vez en 2026, mientras que el sector privado aboga por mantener la vacunación y fortalecer progresivamente las actividades sanitarias hasta consolidar completamente el sistema, un proceso que llevará tiempo.
En este contexto, Apodaca señaló que la ARP plantea seguir con la vacunación contra la fiebre aftosa al menos hasta el 2030.
Entre los principales motivos de esta postura se encuentra la alianza público-privada consolidada hace más de 23 años a través de la Fundación Servicio de Sanidad Animal (Fundassa), que cuenta con una estructura sanitaria fortalecida y una amplia experiencia en vacunación.
Recordó que Fundassa no solo aplica vacunas contra la aftosa, sino también contra la brucelosis, realiza la identificación individual del ganado, registra las vacunaciones, lleva a cabo censos y desarrolla otras actividades sanitarias preventivas que deben mantenerse y fortalecerse.
A criterio del empresario, existen diversos mecanismos de vigilancia activa y pasiva, tanto del sector público como privado, que son fundamentales para reaccionar ante un eventual brote, incluso después de finalizada una campaña de vacunación, como ya ocurrió en otros países.
“El Estado debe estar preparado para activar alarmas y responder rápidamente a cualquier evento, siguiendo recomendaciones de organismos internacionales como la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA), que incluyen medidas como el sacrificio sanitario de animales”, añadió.
Sin embargo, acentuó que para que estas medidas no afecten al productor, es indispensable que el Estado garantice indemnizaciones que eviten perjuicios financieros.
Además, es necesario mantener un banco de vacunas, controlar la circulación de animales, vigilar fronteras y asegurar la sostenibilidad de todas estas acciones. Por ello, el gremio considera fundamental continuar con la vacunación hasta que se cumplan todas las condiciones para levantar la medida de manera segura.
En términos comerciales, la Asociación Paraguaya de Productores y Exportadores de Carne (Apecc) destacó en su newsletter semanal que, aunque Brasil es un país libre de aftosa sin vacunación, su carne se vende a un precio menor (USD 3,93 por kilo en gancho) respecto a la de Paraguay (USD 4,78) y Uruguay (USD 5,45), países que mantienen la vacunación para garantizar la sanidad.
Asimismo, destaca que Paraguay y Uruguay continúan con sus programas de vacunación para asegurar la calidad sanitaria y el acceso a mercados internacionales exigentes. Tal es así que, el estatus sanitario de Brasil, aunque libre de aftosa sin vacunación, no se traduce en mejores precios ni mayores beneficios comerciales.
En cambio, Paraguay sigue consolidando mercados y abriendo nuevos espacios para la exportación, gracias a la confianza que genera mantener la vacunación, reforzando la seguridad sanitaria y el valor diferencial de su carne.
Sobre el punto, vale recordar que recientemente, se logró la apertura del mercado de Filipinas para carne de pollo, cerdo y bovina con y sin hueso. Además, se espera que México se habilite en lo que resta del año, también sin inconvenientes gracias a la vacunación.
Fuente: Marketdata


