Carlos “Nonito” Serrate Vargas, en la búsqueda de un fenotipo productivo y equilibrado para la ganadería boliviana

En el podcast Es con Pablo, el director de SCA, Pablo Vargas, entrevistó a Carlos “Nonito” Serrate Vargas, joven ganadero de tradición familiar que viene apostando con firmeza al mejoramiento genético del hato bovino en Bolivia.

Una decisión marcada por la genética

Serrate relató que inicialmente consideró formarse en la Universidad Zamorano, en Honduras, siguiendo el camino de familiares y allegados. Sin embargo, un consejo oportuno redefinió su rumbo profesional.

“Me dijeron: si te gusta la genética, quizás Zamorano no sea la mejor opción; deberías ir a FAZU”, recordó.

Así llegó a Faculdades Associadas de Uberaba, en Uberaba (Minas Gerais), considerada la capital mundial del cebú y núcleo de aproximadamente el 80% de las haciendas brasileñas dedicadas a la genética bovina.

En ese entorno, altamente especializado, Serrate consolidó su vocación.

“En FAZU uno puede enfocarse profundamente en genética, que es lo que me apasiona. Empecé a asesorar desde 2021, incluso antes de terminar la carrera, con la guía de mi mentor Julio Nacif”, destacó.

También resaltó el auge de líneas genéticas como el Nelore Pintado en Brasil, tendencia que —anticipó— podría tener novedades en Bolivia próximamente.

Liderazgo temprano en la cabaña familiar

Actualmente, Serrate administra la cabaña familiar ante la delicada situación de salud de su padre, una responsabilidad que asumió hace ocho meses y que abarca tanto la producción ganadera como la agrícola (forraje y silos).

El trabajo no es solitario. Su hermana menor, estudiante en Zamorano, también participa activamente en la operación agrícola del emprendimiento familiar.

Además, Serrate brinda asesoramiento a otras cabañas, especialmente emergentes, en áreas como:

  • Diseño de acasalamientos
  • Estrategias nutricionales
  • Planificación genética

Según explicó, los resultados de un programa de mejoramiento genético comienzan a evidenciarse de manera contundente en un plazo aproximado de cinco años.

“Es un proceso de constancia. Hay que tener claridad técnica y sostener el trabajo en el tiempo”, afirmó.

El equilibrio entre genética y fenotipo

Para Serrate, el avance en la calidad de la carne bovina no depende únicamente de datos técnicos, sino también del criterio del productor.

Destacó el uso de herramientas como las DEP’s (Diferencias Esperadas en la Progenie), aunque subrayó que estas no reemplazan la evaluación visual.

“Hoy se buscan animales más precoces, de estructura moderada, con buen arqueamiento de costillas y desarrollo muscular posterior”, explicó.

En términos simples, definió su trabajo como la búsqueda de producir animales superiores a sus progenitores mediante cruces estratégicos.

En este proceso, utiliza metodologías como el método Mura, que evalúa visualmente características como:

  • Estructura
  • Precocidad
  • Musculatura
  • Aplomos
  • Características raciales
  • Desarrollo sexual

Producción eficiente: más allá de la pista

En la cabaña familiar, “Nonito” divide su trabajo en dos líneas: animales de pista y animales productivos a campo.

En el sistema productivo, prioriza la habilidad materna como eje clave de eficiencia.

“La meta es lograr un destete del 45% al 50% del peso de la madre. Por ejemplo, una vaca de 400 kilos debería destetar un ternero de alrededor de 200 kilos. Eso es eficiencia real”, explicó.

Actualmente, trabajan con cruzamientos como F1 Angus con Nelore y han obtenido resultados destacados en reproducción.

“En vaquillas de 13 a 16 meses logramos un 57% de preñez con una sola inseminación”, indicó.

El sistema contempla hasta tres oportunidades reproductivas. Si el animal no responde hasta los 16 meses, se descarta, aplicando una fuerte presión de selección en precocidad sexual.

Innovación: integrar pista y productividad

A diferencia de esquemas tradicionales, Serrate busca integrar genética de pista con rendimiento productivo.

“Muchos trabajan con rebaños separados, pero yo busco fusionarlos. No me enfoco en animales top 0,1%, sino en ejemplares equilibrados en sus DEP’s (10% a 15%) y con buen fenotipo”, sostuvo.

El objetivo es claro: lograr animales con:

  • Buena expresión racial
  • Estructura funcional
  • Eficiencia productiva

En síntesis, bovinos con equilibrio entre estética y rendimiento.

Trabajo multirracial y desafíos operativos

En la cabaña El Semental, la familia trabaja con razas como:

  • Nelore
  • Nelore Mocho
  • Sindi
  • Brahman

Si bien esta diversidad genética representa un desafío técnico, también abre oportunidades de innovación.

Serrate explicó que, por razones operativas, en ocasiones se integran toros con hembras receptoras de distintas razas, siempre bajo estrictos controles sanitarios.

Mensaje a las nuevas generaciones

Finalmente, el joven ganadero dejó un mensaje directo a quienes buscan desarrollarse en el sector:

“Involúcrense en el campo y en la familia. Siempre habrá diferencias, pero es clave aprender a dialogar, ser pacientes y construir en conjunto para mejorar”, concluyó.

 Fuente: SCA   

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