INFORME. A octubre de 2025, el sistema financiero boliviano reportó una ralentización en su dinámica de colocación de créditos; a pesar de ello alcanzó un crecimiento del 3,6% con la colocación de 29.983 millones de dólares. Lideran la cartera, la industria, seguida por el comercio y el sector agropecuario.
A octubre de 2025 el Sistema Financiero boliviano registró una ralentización en el dinamismo de la cartera de créditos respecto a gestiones anteriores. A pesar de ello alcanzó un crecimiento interanual del 3,6% con la colocación de 29.983 millones de dólares en préstamos bancarios.
Este comportamiento denota un contexto económico más moderado, indica el informe a octubre de la Asociación de Bancos de Bolivia (Asoban) en la gestión 2025.
Dinámicas diferenciadas por tipo de crédito
El crédito empresarial continúa siendo el más dinámico, con un aumento del 12,6% en términos interanuales (octubre a octubre). Este crecimiento está estrechamente relacionado con la modificación del tope de tasa de interés en el sector regulado para este tipo de crédito, lo que ha favorecido a su mayor colocación, con impacto en el dinamismo empresarial.
Por su parte, los créditos pyme y de consumo registraron un dinamismo más moderado, con tasas de crecimiento interanual del 4,0% y 3,5%, respectivamente. El dinamismo del crédito pyme también refleja el efecto del aumento de las tasas de interés reguladas para este segmento, ya que en el mismo periodo de 2024 su dinamismo fue sólo del 2,1%.
El ajuste de tasas de interés para los créditos productivos de los segmentos empresarial y mediana empresa, que se materializó a través del Decreto Supremo 5403 de 23 de mayo de 2025, han derivado en mayores colocaciones a través de las nuevas tasas de interés.
Las operaciones de crédito hipotecario registraron un retroceso del 2,4% en el último año. La cartera hipotecaria de vivienda social continuó contrayéndose (-4,4%), comportamiento vinculado con las tasas de interés fijas para este tipo de operaciones, que oscilan entre 5,5% y 6,5%, y que no cubren el riesgo inherente a operaciones de largo plazo como son las de vivienda.
Crecimiento por sectores económicos
El análisis por sectores económicos revela que la industria es el principal motor del crecimiento de la cartera, aportando el 60% del total, seguida por el comercio y el sector agropecuario. La construcción, por su parte, si bien se mantiene entre los sectores más representativos de la cartera de créditos, no ha registrado crecimiento, hecho que se vincula directamente con la contracción que registran los créditos hipotecarios.
Morosidad y calidad de la cartera
La cartera en mora a octubre alcanzó los 911 millones de dólares, lo que implica una disminución del 7,9% respecto al mismo periodo del año anterior. Este comportamiento ha contribuido a que el índice de mora se ubique en 3,0%.
Depósitos
Los depósitos alcanzaron los 31.751 millones de dólares, con un crecimiento interanual del 3,2% (997 millones de dólares). Al interior, los depósitos en cajas de ahorro mostraron un incremento destacado del 12,0%, lo que refleja una mayor confianza de los ahorristas. En contraste, los depósitos a la vista experimentaron una caída del 5,3%, lo que puede ser indicativo de un cambio en el comportamiento de los clientes hacia productos más rentables, aunque menos líquidos. Los Depósitos a Plazo Fijo (DPF) mostraron un aumento moderado del 1,3% (194 millones de dólares). A pesar de que los DPF registraron aumento, es más bajo al registrado hace un año y denota el menor flujo proveniente de la Gestora Pública de la Seguridad de Largo Plazo hacia el sistema bancario, elemento esencial para la colocación de operaciones a largo plazo.
FUENTE: EL MUNDO


