Desabastecimiento de diésel impacta en servicios esenciales y retrasa el transporte en Bolivia

El agro, choferes del transporte público, servicios de recojo de basura y empresas de encomiendas reportan demoras, reducción de operaciones y mayores costos debido a la situación que se registra en el país.

La falta de diésel en los surtidores comienza a afectar actividades esenciales y en la rutina del país: la producción agrícola avanza con retrasos, el transporte reduce sus operaciones, el recojo de basura reorganiza sus recorridos y las empresas de encomiendas e interdepartamentales enfrentan demoras porque gran parte de sus unidades permanece haciendo fila para cargar combustible.

El escenario asoma después de 53 días de bloqueos que paralizaron diferentes esferas del aparato productivo y, aunque las carreteras fueron habilitadas, las filas en surtidores continúan y sectores productivos y de transporte sostienen que el abastecimiento todavía no recupera la normalidad, lo que prolonga las pérdidas y dificulta retomar el ritmo habitual de trabajo.

En el norte de Santa Cruz, el agro es uno de los sectores más golpeados, donde la zafra cañera y la siembra de soya acumulan más de una semana de retraso por la falta de combustible, según denunció el dirigente Eliazer Arellano, quien aseguró que el problema arrastra consecuencias desde antes de los bloqueos.

”Preocupante y triste para nosotros el sector productivo, hemos sido perjudicados más de 50 días, recién estábamos terminando la cosecha de soya, no había diésel. Nos llega diésel una vez a la semana. Es triste, y ahora que estamos empezando nuestra cosecha de caña, la siembra de soya y no tenemos diésel”, expresó Arellano.

Mientras el campo intenta sostener la producción, el transporte urbano también opera a media capacidad, de acuerdo con el dirigente Mario Guerrero, quien informó que la falta de diésel obliga a reducir la cantidad de vehículos en circulación. “Estamos nomás prestando servicios con un 50%, porque, lamentablemente, sigue la escasez del diésel”, declaró.

La situación también golpea al transporte pesado, un sector que esperaba recuperar el movimiento de carga tras el conflicto en las carreteras; sin embargo, los camiones pasaron de estar detenidos por los bloqueos a permanecer inmovilizados en los surtidores a la espera de combustible.

”Hemos pasado de tener 53 días de bloqueo, de estar parados, ahora a irnos a los surtidores, a estar parados nuevamente. Es una situación compleja, porque necesitamos restituir el flujo de los camiones, necesitamos el diésel en los surtidores”, señaló el dirigente Marcelo Cruz, quien advirtió que el abastecimiento no se ha restablecido de manera plena.

En la capital cruceña, las dificultades también alcanzaron a los servicios municipales: la Empresa Municipal de Aseo de Santa Cruz (Emacruz) informó que la escasez de diésel redujo en un 30% su capacidad operativa, obligando a redistribuir maquinaria y priorizar los recorridos para evitar una mayor afectación a la población.

Afectación en otras regiones

En La Paz, el problema también se refleja en las terminales terrestres, donde empresas de transporte interdepartamental denunciaron que redujeron hasta en un 50% sus frecuencias porque varios buses permanecen durante horas en las filas de los surtidores, obligando a suspender horarios y generando esperas para los pasajeros.

El panorama también repercute en las empresas de encomiendas y de transporte de carga, cuyos despachos avanzan con retraso debido a que los vehículos permanecen inmovilizados mientras esperan combustible.

Desde el Gobierno, el ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, atribuyó la situación a un “estrés en la cadena logística” tras los más de 50 días de conflicto. Explicó que, además de la rehabilitación de carreteras afectadas por las movilizaciones, existe una mayor demanda de combustible por la reactivación de las actividades económicas.

Fuente: EJU!

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