La sequía afectó en gran magnitud a este cultivo en la región de Chuquisaca Centro
El municipio de Mojocoya, conocido como el granero de Chuquisaca, no podrá llegar ni a la mitad del volumen cosechado de trigo que alcanzó el 2025 en la campaña agrícola que comienza, como consecuencia de la cruda sequía de este año.
Edwin López, un ingeniero agrónomo con amplia experiencia en el tema productivo, recordó que el año pasado se alcanzó la cifra récord de más de 7.500 toneladas de cosecha de trigo en Mojocoya.
“(El año pasado) hemos superado las 7.500 toneladas. Se podría decir que fue lo más alto que se ha llegado tanto en cosecha, superficie y rendimiento”, remarcó.
En superficie cultivada, en la pasada campaña agrícola se llegó a 4.500 hectáreas y en rendimiento a 270 espigas por metro cuadrado, según datos de una evaluación realizada por la Alcaldía de Mojocoya y el Instituto Nacional de Innovación Agropecuaria y Forestal (Iniaf).
CIFRAS A LA BAJA
Para este año, el panorama es distinto, pues la cosecha difícilmente podrá superar las 2.500 toneladas y el rendimiento estará entre las 50 y 70 espigas por metro cuadrado, lo que es “realmente bajo”.
“La cosecha de trigo ha caído bastante con ese tema de la sequía, no creo que lleguen al 30% de lo que se ha cosechado el año pasado”, manifestó López.
Sobre el rendimiento, el ingeniero agrónomo explicó que debido a la falta de lluvias el trigo no llegó al macollamiento, que es la etapa crítica en la que la planta genera tallos laterales (macollos) a partir de la base, aumentando el número de espigas por planta y definiendo el potencial de rendimiento. Ocurre generalmente entre los 45-65 días posteriores a la siembra, cuando aparecen de dos a tres hojas.
SEQUÍA DEVASTADORA
Este año, Mojocoya sufrió una “sequía fuerte”. “En el momento en que se ha sembrado, entre los meses de enero y principios de febrero, ha habido ausencia de precipitación, justo cuando más agua necesitaba el trigo”, subrayó el agrónomo.
“Por eso es que cuando estaba emergiendo el trigo, cuando empezaba a macollar, como no ha llovido, solamente ha progresado la caña principal, por eso pareciera que se tiene una sola espiga por cada grano”, remarcó.
En resumen, añadió, “este periodo largo de sequía ha sido realmente determinante para tener una muy mala producción”.
CULTIVOS ALTERNATIVOS
Para aminorar pérdidas, los productores introdujeron cultivos alternativos más resistentes que el trigo, como amaranto y quinua. También sembraron chía.
En Mojocoya se estima que cada familia invierte entre Bs 2.800 y Bs 3.000 por hectárea de trigo, pero el fracaso en la cosecha de esta campaña agrícola hará que muchos pierdan hasta el 75% de su capital invertido.
Las parcelas que se “salvaron” fueron aquellas donde se realizó siembra anticipada o siembra retrasada, “pero la siembra de enero y febrero ha sido realmente dañada”, comparó López.
Según el agrónomo, después de la siembra se realiza el control de malezas, la protección con herbicida y otros trabajos de cierre para después ingresar a la cosecha, que en Mojocoya empieza a mediano de mayo y se extiende durante todo junio.
TRIGO PEQUEÑO
La cosecha presenta otro desafío. Como el trigo producido tiene “muy bajo” tamaño, inevitablemente habrá pérdidas también por ese lado. “La cosecha es mecanizada y el trigo está muy bajo, entonces la máquina no podrá levantar ese trigo”, lamentó López.
Si bien se puede cosechar manualmente, al ser predios grandes de trigo esta tarea será “imposible” de terminar de realizarla. Al final, “podrán sacar entre 5 o 7 quintales por hectárea, eso es bajo y solo alcanzará para pagar (el gasto de) la cosechadora”.
PRECIOS
El año pasado, el trigo se vendió a Bs 243 el quintal a empresas cruceñas y Emapa. Ahora su precio podría estar entre Bs 300 y Bs 320, tomando en cuenta el incremento que sufrió el diésel (combustible que usan las cosechadoras) tras la eliminarse de la subvención.
Fuente: CORREO DEL SUR


