El USDA prevé que Uruguay exporte unas 520.000 t de carne de vacuno en 2027

El USDA ha elaborado un informe de previsiones sobre la evolución del sector cárnico uruguayo, centrado en vacuno, a lo largo de 2026 y 2027. Las estimaciones apuntan a que el país sudamericano acabe exportando unas 520.000 t de carne de este tipo en 2027. La producción total rondará las 650.000 t, siendo las cifras más altas desde 2021.

La faena bovina aumentará hasta 2,35 millones de cabezas, en línea con la media de la última década, mientras las exportaciones de ganado en pie se mantendrán en el entorno de 350.000-400.000 cabezas. El peso medio de la canal se sitúa en 276 kilos, y prosigue la tendencia hacia animales más jóvenes y pesados.

La faena de 2026 se ha revisado a la baja, hasta 2,15 millones de cabezas, por la menor parición de terneros tras la sequía de 2023 y la prolongación de los ciclos de engorde. Los elevados precios del ternero y la mayor demanda de animales pesados por parte de los mataderos exportadores incentivan a los ganaderos a retener el ganado más tiempo antes de la faena.

Las exportaciones absorben en torno al 80 % de la producción uruguaya de carne de vacuno. El acceso a mercados de alto valor sostiene los precios de exportación, que se trasladan a la cotización interna del ganado y estimulan la inversión en pasturas, nutrición, genética, manejo sanitario y sistemas de alimentación con grano. La participación de Uruguay en el contingente europeo 481 de carne de alta calidad (HQB, por sus siglas en inglés) ha acelerado la adopción del grano como suplemento.

La parición de terneros en 2027 se proyecta en un máximo histórico de 3,12 millones de cabezas, con una media de 3,06 millones para el periodo 2024-2027, frente a los 2,8 millones anuales de 2013-2023, pese a que el tamaño del rodeo reproductor apenas ha variado. La tasa de preñez ha subido de aproximadamente el 63 % al 70 % gracias a mejoras en nutrición, sanidad y manejo reproductivo.

Engorde a corral y matadero
Para 2027, el sector privado proyecta que los cebaderos o feedlots de gran tamaño concentrarán el 60 % del ganado terminado a grano, los feedlots propios de las plantas de faena el 30 % y los pequeños feedlots el 10 % restante. La inversión en nueva capacidad, tanto en la ampliación de instalaciones existentes como en nuevos proyectos, se mantiene sólida.

El país dispone de unas 50 mataderos, de los que alrededor de 30 operaron en 2025. Las diez primeras concentraron el 70 % de la faena, y los dos mayores grupos —de capital brasileño, MBRF y Minerva, con cuatro plantas cada uno— sumaron aproximadamente el 50 %. El tercer grupo, de capital uruguayo, representó en torno al 16 %. Los mataderos no obtuvieron márgenes positivos en 2025, y 2026 se perfila algo mejor, ya que los precios más altos no han compensado el encarecimiento del ganado ni de los costes de proceso en dólares.

Sanidad y trazabilidad
En el caso de Uruguay, el principal problema sanitario son las garrapatas, que transmiten la tristeza parasitaria y encarecen la producción. El tratamiento con acaricidas ha dejado residuos por encima de los límites permitidos en partidas de carne, lo que motivó la suspensión de dos plantas uruguayas por parte de China. El Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca aplica un sistema integrado de control a nivel de predio, con rotación de acaricidas y trabajo conjunto con veterinarios para reducir la resistencia y evitar nuevas suspensiones.

Uruguay comercializa su carne como producto natural, criado a cielo abierto, sin promotores del crecimiento ni proteína animal en el pienso, y exporta volúmenes reducidos de carne orgánica —bajo el programa ‘Never Ever 3’— y de carne kosher certificada para nichos específicos. La expansión del engorde a grano podría modificar gradualmente esta estrategia de posicionamiento, aunque Uruguay mantiene sus ventajas de producción libre de hormonas y trazabilidad.

Comercio exterior
La oferta de carne de vacuno crecerá en 55.000 t en 2027, de las que el 90 % se destinará a la exportación, en un contexto de fuerte demanda global y precios firmes desde finales de 2024.

Las exportaciones a Estados Unidos se mantendrán sólidas en 2027, compuestas principalmente por bloques de carne congelada deshuesada con un 90 % de «chemical lean», junto con volúmenes menores de cortes refrigerados de calidad y carne orgánica, natural y kosher para nichos. Washington mantiene desde 1995 un contingente arancelario de 20.000 toneladas con un arancel reducido de 38 euros (44 dólares) por tonelada, que Uruguay agota desde 2013, además de exportar volúmenes adicionales fuera de cupo con un arancel del 26,4 %. En 2025, las exportaciones a Estados Unidos sumaron 124.500 t, valoradas en 809 millones de euros; entre enero y junio de 2026 se enviaron 59.000 toneladas, un 13 % menos en volumen y un 3 % menos en valor que en igual periodo de 2025.

China seguirá siendo uno de los principales mercados en 2027, pese al fuerte retroceso de su peso relativo: las exportaciones alcanzaron un máximo de 286.000 toneladas en 2021 (67 % del total) y cayeron hasta el 39 % en 2025, ante los precios más competitivos ofrecidos por Estados Unidos para productos similares. Desde enero de 2026, Pekín aplica contingentes por proveedor: 324.000 toneladas para Uruguay en 2026 y 330.480 toneladas en 2027, muy por encima de lo efectivamente exportado (149.000 toneladas en 2025 y 64.600 toneladas en el primer semestre de 2026). Uruguay también envía a China cortes congelados premium y carne con hueso.

Las importaciones europeas de carne uruguaya se mantendrán fuertes ante la caída de la oferta comunitaria. El Acuerdo de Asociación y el Acuerdo Interino de Comercio entre la Unión Europea (UE) y Mercosur, firmados en enero de 2026 y en vigor de forma provisional desde mayo de 2026, crean un nuevo contingente de 99.000 t para carne refrigerada y congelada con un arancel del 7,5 %, pendiente de reparto entre los socios del bloque, y eliminan el arancel del 20 % que gravaba la Cuota Hilton (5.606 toneladas, más 770 toneladas para el Reino Unido), que pasa a entrar libre de arancel. Uruguay participa además en el contingente 481 de carne de alta calidad —congelado en 10.000 toneladas anuales para proveedores «otros» desde 2026/27— y en el contingente GATT de 53.000 toneladas, de acceso por orden de llegada, cuyo arancel baja del 20 % al 0 % tras el acuerdo Mercosur-UE. La prohibición europea a las importaciones de carne brasileña, puesta en marcha en 2026 por el uso indebido de antimicrobianos, podría beneficiar a los proveedores del Mercosur, entre ellos Uruguay.

Las exportaciones a Israel han reducido su volumen, aunque los precios se mantienen firmes: un 13 % más caros en el primer semestre de 2026 respecto a igual periodo de 2025, tras subir un 47 % en 2025 frente a 2024. Los exportadores señalan que los márgenes siguen ajustados por la competencia de Argentina y Paraguay. Uruguay abastece principalmente cuartos delanteros congelados kosher, junto con volúmenes crecientes de carne refrigerada y, desde 2024, cortes con hueso.

Importaciones y consumo interno
Las importaciones de carne de vacuno se prevén en 70.000 toneladas en 2027, sin cambios respecto a 2026. Brasil es el principal proveedor, seguido de Paraguay y, a mayor distancia, Argentina, con precios medios más altos. Se trata mayoritariamente de cuartos traseros refrigerados envasados al vacío, junto con volúmenes menores de carne congelada deshuesada, que abastecen al mercado interno a precios competitivos frente al producto nacional.

El consumo interno se estima en 200.000 t en 2027, ligeramente por encima de los dos años anteriores, conforme mejoren la faena y la producción. Los distribuidores destacan la resistencia de la demanda pese a los precios elevados, sostenida por el recurso a carne importada y a cortes más económicos —picada, cuartos delanteros para guisos y cortes de nalga para milanesas—, mientras el consumo de pollo y cerdo, más baratos, continúa creciendo de forma gradual.

Fuente: Eurocarne

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