INFRAESTRUCTURA. Con una inversión compartida entre nivel central y municipal, entró en funcionamiento el puente vehicular Agua Clara – Pampa Grande, que alivianará los problemas de transitabilidad registrados en la zona oeste de Santa Cruz en época de lluvias.
Con una inversión de más de 1,4 millones de bolivianos fue entregado el nuevo puente vehicular Agua Clara – Pampa Grande, en el departamento de Santa Cruz, el cual fortalecerá la producción e integrará comunidades en el municipio de los valles cruceño.
La construcción de 15,50 metros de longitud y 7,30 metros de ancho de vía en un solo tramo demandó una inversión total de Bs 1.462.432,47, de los cuales el FDI aportó Bs 1.409.932,47 y el Gobierno Autónomo Municipal de Pampa Grande una contraparte de Bs 52.500,00.
Durante su ejecución, el proyecto generó 59 empleos entre directos e indirectos. La obra beneficiará a 176 familias productoras.
La puesta en servicio de este puente marca un antes y un después para la comunidad de Agua Clara y otras poblaciones cercanas, al permitir un transporte más seguro y eficiente de la producción agropecuaria hacia los centros de acopio y consumo.
Además, el puente facilita el acceso a mercados, centros educativos, de salud y otros servicios básicos, reduciendo el aislamiento de las comunidades y mejorando la calidad de vida de sus habitantes.
Se espera que la infraestructura impulse un mayor volumen de comercialización, especialmente, en rubros como hortalizas, cereales y tubérculos, y potencie la actividad pecuaria de la región.
El municipio de Pampa Grande, reconocido por su clima favorable para la producción de hortalizas, cereales, tubérculos y por su vocación pecuaria, enfrentaba durante años serias limitaciones para el transporte de personas y mercancías. Esta situación generaba pérdidas económicas, reducción en la competitividad de los agricultores y dificultades para acceder a servicios básicos.
Las autoridades comunales y el Gobierno Autónomo Municipal de Pampa Grande, confían en que esta infraestructura garantice la transitabilidad de los caminos, reducir costos y tiempos de transporte, e impulsar el desarrollo productivo local.
Fuente: EL MUNDO


