Gerardo Andreo, Presidente de la Regional Aapresid Río Cuarto, comenta detalladamente el panorama agropecuario en la zona, marcado por una dualidad por el éxito del maíz temprano y un leve retraso en la siembra de soja, según el reciente informe de dicha entidad.
Los lotes de maíz temprano han sido bendecidos con las lluvias, mostrando un panorama muy favorable en esta etapa.
Actualmente, los productores se encuentran en la fase clave de refertilización, realizando análisis de suelo para balancear los nutrientes y asegurar el desarrollo óptimo del cultivo.
La preparación para la siembra de maíz tardío ya está en marcha, con tareas de barbechos cortos y preemergentes, apuntando a comenzar la implantación a partir de noviembre.
La implantación de la soja se encuentra algo atrasada respecto a las expectativas de la regional, sostiene Andreo. La principal causa es la inestabilidad climática, con lluvias frecuentes y repetidas que no han permitido el ingreso a los lotes para avanzar con la siembra. No obstante, cuando las ventanas climáticas se habilitan, el avance es significativo.
El informa también muestra que los primeros nacimientos de soja están apareciendo. Si bien se reportan algunos nacimientos «medio flojos», se destaca la presencia de un muy buen stand de plantas en general,
En relación al trigo, el referente de la entidad, informa que si bien la región de Río Cuarto no es una zona típicamente triguera, se ha sembrado una cantidad considerable con muy buen aspecto y una muy buena estimación de rinde.
Sin embargo, el cultivo de invierno enfrenta un desafío crítico en la faz comercial. El mercado está acusando un sobrestock, lo que se traduce en precios poco favorables. Esto lleva a la conclusión de que el resultado final económico no va a ser el esperado.
El informe subraya que, a menudo, en esta zona el trigo se realiza como una cuestión ambiental, buscando mantener los niveles de napa freática bajos, manejables o controlables, más allá de la rentabilidad directa.
En resumen, los cultivos invernales (trigo) son productivamente muy buenos, pero se ven opacados por una condición de precios a comercializar bastante “floja”.
Fuente: VALOR AGREGADO AGRO


