La faena argentina sigue creciendo, aunque no linealmente

En junio se enviaron a frigorífico 1,13 millones de cabezas, igual que en mayo y 9% más interanual. La participación de hembras fue de 48%, casi dos puntos menos en un año, continuando la suave tendencia a la baja. Este movimiento se apoya en el menor sacrificio de vacas, mientras que el de vaquillonas subió en los últimos seis meses.

En junio se faenaron 1,13 millones de vacunos, igual que en mayo y 9% más interanual. Sin embargo, la diferencia de días hábiles entre los tres meses hace que, ajustada por esa variable, la faena muestre un aumento de 17% intermensual y una caída de 3% interanual.

El envío de animales a frigorífico en junio fue menor a la registrada en 2022 (bastante) y en 2023 mientras que fue superior a la de 2021 y de 2024 (también bastante pero acá influyó el anormalmente bajo número de días laborables, de solo 16).

Por su parte, la participación de hembras fue de 48%, casi dos puntos menos en un año.

La tendencia de esta participación, tomada de a doce meses móviles, es suave pero consistentemente declinante desde hace un año.

Se puede señalar que tal tendencia es más suave que la que se vio entre 2019 y 2021, según se aprecia en el siguiente gráfico.

Y dentro de éstas, las que más impulsan esta baja son las vacas mientras las vaquillonas han estado mostrando aumentos interanuales a lo largo de los seis meses de este año.


Ampliando la mirada

Tomando de a 12 meses móviles, en julio pasado la faena total dejó de decrecer, tal como lo hicimos notar en ese momento, y ahora, en junio, muestra por primera vez un aumento interanual, lo que nos confirma nuestra predicción de entonces de que nos dirigíamos a una fase de mayor procesamiento, después de un año de signo contrario.

Discriminando este análisis entre machos y hembras, los primeros van por el segundo mes con aumento interanual (4% en junio), mientras que los vientres todavía no llegaron al empate, marcando -1% en junio, aunque ambos también con tendencia claramente ascendente.

Los promedios móviles de 12 meses tienen la ventaja de ser mucho menos volátiles que las mediciones mensuales e, incluso, que las trimestrales y como desventaja que arrastran datos más antiguos lo que pueden disfrazar cambios más recientes. Pero lo cierto es que su inercia  permite proyectar mejor.

Fuente: Valor carne

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