El sector productivo espera que el diálogo entre el Gobierno y la COB permita levantar los bloqueos. Sin embargo, demanda aplicar la ley a los responsables de la pérdida de vidas y de perjuicios económicos
La apertura del diálogo entre el Gobierno y la Central Obrera Boliviana (COB) abrió una ventana de esperanza para los sectores productivos que durante 43 días soportan los efectos de bloqueos masivos. Sin embargo, la expectativa empresarial no se limita al levantamiento de las medidas de presión. También exige que los responsables de las pérdidas humanas, los daños económicos y la paralización de actividades enfrenten procesos judiciales.
Detrás de la expectativa por el diálogo existe una preocupación que va más allá de la coyuntura. Los bloqueos interrumpieron cadenas productivas, frenaron exportaciones y afectaron el abastecimiento de alimentos y combustibles. El sector privado teme que los daños persistan incluso después de que se levanten las medidas de presión, debido a la pérdida de mercados, contratos e inversiones.
El presidente de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), Klaus Frerking, sostuvo que la prioridad es restablecer la transitabilidad en las carreteras y recuperar las cadenas de producción y abastecimiento interrumpidas durante un mes y medio. Sin embargo, remarcó que cualquier acuerdo debe respetar la Constitución y las leyes.
“Alguien tiene que hacerse cargo de estos 43 días de perjuicio que han sufrido las familias bolivianas y la economía nacional”, afirmó.
Frerking sostuvo que el país necesita recuperar cuanto antes las condiciones para producir, transportar y exportar. Afirmó que el sector privado acompañará cualquier esfuerzo orientado a restablecer la normalidad, pero advirtió que los daños acumulados durante las últimas semanas no pueden quedar sin responsables. Según dijo, la recuperación económica exigirá tanto el levantamiento de los bloqueos como señales claras de respeto a la Constitución y al Estado de derecho.
La preocupación también alcanza al transporte. Luis Áñez, presidente de la Cámara Boliviana de Transporte Nacional e Internacional, sostuvo que los conductores permanecieron “secuestrados” durante semanas en las carreteras y cuestionó que los daños sufridos puedan quedar sin consecuencias.
“Alguien lo tiene que pagar y ese alguien tiene que ser los que propiciaron este bloqueo”, afirmó.
Áñez recordó que muchos transportistas dejaron de generar ingresos estos 43 días, mientras continuaban vigentes sus obligaciones financieras, tributarias y laborales. A ello se sumaron las difíciles condiciones que enfrentaron cientos de conductores atrapados en las rutas del país.
La preocupación empresarial también se concentra en lo que ocurra después de la reunión. El presidente de CAINCO, Jean Pierre Antelo, advirtió que el principal desafío será garantizar que cualquier acuerdo tenga efectos en las regiones donde persisten los bloqueos. Mencionó particularmente al Chapare y sostuvo que el Estado debe ejercer plenamente su autoridad en todo el territorio nacional para garantizar la libre circulación.
La posición de los empresarios refleja un consenso en el aparato productivo. Esperan que el diálogo permita desbloquear las carreteras y reactivar la economía, pero sostienen que la recuperación de la confianza requerirá el cumplimiento de la ley y la identificación de quienes impulsaron una medida que, aseguran, dejó graves daños económicos y sociales en el país.
Fuente: El Deber


