Contribuye en Brasil a abrochar el valor más modesto en cinco años para el grano importado, lo que presiona al mercado interno. Las coberturas en nuestro país están por debajo del promedio e implican riesgos para el productor
Es difícil decir si se trata realmente de una buena noticia. Según datos de la Secretaría de Comercio Exterior (Secex), analizados por el Centro de Estudios Avanzados en Economía Aplicada/Esalq-USP (Cepea), en Brasil el precio promedio del trigo importado –básicamente desde la Argentina- alcanzó durante el mes de septiembre último su nivel más bajo desde noviembre de 2020. La tonelada del grano cotizó a USD 230.00, al tiempo que el precio promedio del trigo nacional en Rio Grande do Sul fue de USD 235.00, lo que demuestra la mayor competitividad del trigo importado en comparación con el cereal del socio del Mercosur.
De acuerdo con Cepea, Brasil importó 568.980 toneladas de trigo en septiembre, totalizando 5,249 millones de toneladas en el año, el mayor volumen para el período desde 2007. Con una fuerte competencia externa, los investigadores señalan que las negociaciones en el mercado doméstico siguen siendo lentas y los precios continúan sometidos a una importante presión. Las perspectivas reclaman cautela por parte de los productores brasileños, y se considera que los bajos precios del cereal extranjero, sumada a la apreciación del tipo de cambio y el avance de la cosecha en el sur, probablemente mantendrá los márgenes ajustados para el agricultor local.
Puede verse como una cuestión de competitividad del trigo argentino, pero también como resultado de precios que han caído lo suficiente como para no entusiasmar al productor local. No sorprende que avanzado octubre, la Bolsa de Cereales de Rosario advirtiera que se hallaban comprometidas 4,7 millones de toneladas de trigo, de las cuales solo 2,6 millones tenían precio firme. Si se considera el interés abierto en el mercado de futuros, la cobertura de precio para 2025/26 ronda un 15% de la cosecha esperada, la mitad de la proporción promedio para esta altura del año. Habla de una alta exposición al riesgo precio para el trigo que está pronto a ser cosechado, sobre todo considerando que se esperan 23 millones de toneladas.
Tiene alguna lógica. El precio a cosecha no hizo más que bajar desde julio último, pasando de los USD 204/t a USD 186/t en el mercado de futuros de A3. La caída del precio doméstico refleja el derrumbe de los valores FOB de exportación. En esta línea, en el mercado físico las ofertas de compra por parte de las casas exportadoras se han posicionado entre USD 180/t y USD 187/t para el periodo antes citado.
Por eso lo que tiene a la vista el productor argentino se ha vuelto poco atractivo, limitando el grado de compromisos anticipados. La BCR puntualiza que a partir de que todo el trigo estuvo sembrado, allá por el mes de julio último, las cotizaciones solo dieron revancha durante el breve tiempo que rigió la suspensión temporal de retenciones. Luego, la tendencia fue inexorablemente a la baja.
Fuente: INFOBAE


