Con la mayor cosecha de su historia, Argentina acelera las exportaciones de maíz y proyecta un ingreso récord de divisas que fortalece al agro y a la economía.
Argentina se encamina a lograr un récord histórico en exportaciones de maíz durante la campaña comercial 2025/2026, con ventas proyectadas de 45 millones de toneladas y un ingreso estimado de US$ 9.000 millones. La noticia cobra relevancia porque el cereal se convertirá en uno de los principales motores de generación de divisas del país, impulsado por una cosecha sin precedentes, una fuerte demanda internacional y precios que hoy resultan competitivos frente a los de otros grandes exportadores.
Si las proyecciones se cumplen, el salto será impactante. En el ciclo comercial 2024/2025 Argentina exportó 29,1 millones de toneladas por US$ 6.100 millones. Ahora, la expectativa es crecer un 54,6% en volumen y un 47,5% en valor, una expansión que vuelve a poner al maíz en el centro de la escena económica y agroindustrial.

Detrás de este fenómeno aparece un dato clave: la producción. Las estimaciones muestran una cosecha récord que oscila entre 64 y 70 millones de toneladas, según la fuente consultada. La Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) proyecta 68 millones de toneladas, mientras que el Gobierno eleva la cifra hasta 70 millones. En paralelo, la Bolsa de Cereales de Buenos Aires calcula 64 millones de toneladas y reportó que la recolección ya avanzó sobre el 43,6% del área apta.
El resultado es una disponibilidad de grano muy superior a la del ciclo anterior y una capacidad exportadora que vuelve a posicionar a la Argentina entre los principales jugadores mundiales del negocio.
Los primeros datos del ciclo comercial muestran que el boom ya está en marcha. Entre marzo y abril se exportaron 9,9 millones de toneladas de maíz, un volumen que supera en 3,2 millones de toneladas al registrado en igual período de la campaña anterior y también se ubica por encima del promedio de los últimos cinco años.
La demanda llega principalmente desde Asia, una región que se consolida como uno de los destinos más importantes para el cereal argentino. Vietnam lideró las compras con 1,8 millones de toneladas, seguido por Egipto, con 1,6 millones, y Perú, con 870.000 toneladas.

El crecimiento de Vietnam resulta especialmente significativo. En apenas dos meses ya adquirió un volumen muy superior al observado a la misma altura del ciclo previo, confirmando que el mercado asiático se convirtió en una pieza estratégica para el comercio exterior argentino.
La mejora también se refleja en el ingreso de dólares. Las exportaciones acumuladas durante la primera etapa de la campaña alcanzaron US$ 2.072 millones, frente a los US$1493 millones registrados en igual momento del ciclo anterior. En un contexto donde la generación de divisas sigue siendo una de las principales necesidades de la economía argentina, el dato adquiere una importancia adicional.
Otro elemento que explica el buen desempeño exportador es la competitividad de los precios. Actualmente, el maíz argentino presenta valores FOB entre US$5 y US$10 por tonelada inferiores a los de algunos competidores internacionales. Esa ventaja permitió acelerar las ventas y ganar espacio en mercados estratégicos.
Sin embargo, el escenario no está exento de desafíos. Los analistas advierten que Brasil, principal rival regional, podría recuperar competitividad cuando avance la comercialización de su cosecha de safrinha, una de las mayores del mundo. Esa situación podría generar una presión adicional sobre los precios y sobre la participación argentina en determinados mercados.
Aun así, el volumen proyectado para esta campaña marcaría un nuevo récord histórico. Las Declaraciones Juradas de Ventas al Exterior (DJVE) ya alcanzan las 19 millones de toneladas, una señal que confirma el fuerte ritmo de negocios y anticipa embarques muy elevados para los próximos meses.
Aunque el volumen exportado sería el más alto de la historia, el ingreso de divisas todavía quedaría por debajo del máximo alcanzado en la campaña 2020/2021, cuando las ventas externas de maíz generaron alrededor de US$ 9.400 millones gracias a precios internacionales significativamente más altos.

Ese contraste reabre uno de los debates centrales del agro argentino: la necesidad de avanzar en agregado de valor, industrialización y apertura de nuevos mercados para reducir la dependencia de las fluctuaciones internacionales y potenciar el ingreso de dólares.
Lo cierto es que el maíz vuelve a demostrar su enorme peso dentro de la economía nacional. Con una cosecha histórica, una demanda global sostenida y exportaciones que podrían alcanzar niveles nunca vistos, el cereal se perfila como uno de los grandes protagonistas de 2026. Para Argentina, el desafío será aprovechar este momento excepcional para consolidar mercados, mejorar competitividad y transformar el récord productivo en una ventaja duradera para toda la cadena agroindustrial.
https://www.agrolatam.com/actualidad/maiz-record-argentina-exportaciones-usd9000-millones-2026/


