Durante los últimos meses, los precios de la carne se posicionaron como el insumo con mayor incidencia en la inflación, impulsada por una demanda internacional en alza que reduce la oferta local. Sin embargo, desde el BCP se espera que la dinámica se vaya normalizando y los precios se vayan moderando durante los próximos meses.
Durante los últimos meses, los precios de la carne se posicionaron como el insumo con mayor incidencia en la inflación, impulsada por una demanda internacional en alza que reduce la oferta local. Sin embargo, desde el BCP se espera que la dinámica se vaya normalizando y los precios se vayan moderando durante los próximos meses.
Samuel Cañete, director del Departamento de Análisis Macroeconómicos del Banco Central del Paraguay, señaló que la inflación de alimentos ha estado fuertemente influenciada por la carne vacuna y sus distintos derivados cárnicos. En octubre, la inflación de alimentos alcanzó un 10% interanual, pero al excluir este componente, la cifra se reduce a 4,9%. Esto indica que gran parte del incremento en los precios de los alimentos y 1,6 puntos porcentuales de la inflación total se explican únicamente por la carne.
El aumento de los precios responde a factores internacionales. En los últimos dos años, los precios de la carne subieron significativamente: en Chicago, los incrementos interanuales rondaron el 25%, mientras que en Australia alcanzaron el 30%. Al mismo tiempo, las exportaciones paraguayas crecieron, elevando la presión sobre la oferta local y, en consecuencia, sobre los precios internos.
No obstante, el BCP prevé que esta situación tenderá a normalizarse en los próximos meses, con una moderación en la incidencia de la carne sobre la inflación interanual, lo que debería aliviar gradualmente la presión sobre los precios locales.
Fuente: MARKETDATA


