EFECTOS. Los productores pecuarios sufren doblemente por la falta de combustibles, al distribuir y comercializar el producto a otras regiones y al trasladar insumos a las granjas productoras. A ello suman la cercanía del periodo de sequía, un período en el que el combustible es esencial no sólo para las actividades productiva, también para el traslado de agua, la prevención de incendios y la movilización de ganado.
El problema de abastecimiento de diésel afecta por par partida doble a los productores pecuarios, por un lado, en la distribución y comercialización del producto a los otros centros de abasto y por otro lado, las dificultades de llevar insumos a las granjas.
Al respecto, el presidente de la Asociación Departamental de Porcicultores Santa Cruz (Adepor), Jorge Méndez, indicó que la falta de diésel dificulta su actividad económica de ida y vuelta; es decir, cuando tienen que trasladar la carne a los centros de consumo en La Paz, Cochabamba y otros departamentos y cuando requieren traer a sus granjas los insumos para su producción.
“Nos afecta de ida y vuelta, de vuelta porque tenemos que llevar insumos a nuestras granjas, como soya, maíz y sorgo y tenemos dificultades o se encarecen insumos cuando no hay diésel”, sostuvo.
Méndez añadió que también enfrentan el incremento de hasta 165% en sus costos por la importación de insumos desde el exterior al país, debido a la diferencia que hay en la cotización del dólar paralelo y en el oficial.
Ganaderos también afectados
Por su lado, Walter Ruiz, presidente de la Confederación de Ganaderos de Bolivia (Congabol), reconoció que, a pesar de regularizar el suministro de diésel en las últimas semanas, el volumen entregado sigue estando por debajo de las necesidades reales del sector.
“El combustible yo creo que tiene que seguir acelerándose la distribución, porque ha habido un tiempo de descompensación de entrega, y efectivamente, estamos recibiendo más diésel que dos semanas atrás, pero creo que no es suficiente”, declaró Ruiz.
El presidente de Congabol acota que la preocupación crece ante la inminencia de la sequía, un período en el que el combustible es esencial no sólo para las actividades de producción, sino también para el traslado de agua, la prevención de incendios y la movilización de ganado hacia centros de remate y frigoríficos.
“Nos avecinan momentos difíciles, que es la sequía. Hay que trasladar agua, hay que prevenir el tema de los incendios. Espero que nos puedan colaborar los productores con la entrega de los combustibles en las provincias”, remarcó.
Ruiz puntualizó los productores requieren mayor certeza en la distribución de combustibles para evitar paralizaciones y pérdidas económicas.
Fuente: EL MUNDO


