La Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo) presentó su informe de evaluación de 2023, con el llamado a crear mejores condiciones para que la producción de alimentos siga en ascenso. “Se ha tenido un hito histórico para la agricultura de Santa Cruz y para Bolivia, este 2023 ha sido un año de recuperación y resiliencias, pero también ha sido un año en la que hemos alcanzado un record en la producción de alimentos estratégicos en la última década”, destacó Fernando Romero, presidente de la institución.
“Anunciamos con orgullo que hemos tenido una producción de 5.827.842 de granos principalmente soya, sorgo, maíz, trigo, girasol y chía, representando un incremento del 29% con respecto a la pasada gestión sin la necesidad de expandir la frontera agrícola, gracias a las condiciones climáticas que han favorecido más que todo en la campaña de invierno generando un record en el cultivo del sorgo”, prosiguió a tiempo de señalar que en términos económicos, la producción de granos generó un movimiento de al menos 1800 millones de dólares de ingresos para el país, reafirmando la fortaleza del sector y la cadena productiva de alimentos. “Si bien ha habido una pequeña disminución ocasionada por el valor de las exportaciones de las oleaginosas hasta septiembre de este año, debido a la fluctuación de los precios internacionales”.
Datos de la institución oleaginosa, indican que en la campaña de verano 2022-2023 se produjeron 2.898.000 toneladas de soya, maíz y sorgo. Esto implica un aumento de 4% con relación al verano 2021-2022. En la campaña de invierno de 2023 se alcanzó una producción de 2.929.000 toneladas de granos de soya, trigo, girasol, maíz, sorgo y chía. Esto representa un incremento de 69% con relación a invierno de 2022, cuando hubo sequía extrema.
Por lo tanto, la producción total de estos granos en 2023 representó un movimiento económico de al menos 1.800 millones de dólares, distribuidos en toda la cadena de alimentos, e implican una cifra similar a 2022, debido a que los precios tuvieron una baja.
Finalmente, Romero señaló que su sector está en condiciones de dar una respuesta de corto plazo para que la producción de alimentos siga en ascenso, de tal modo que se garantice el abastecimiento del mercado interno y se genere más excedentes para las exportaciones, que significarían un incremento de divisas para el país.
Insistió también en la importancia de plasmar con el Gobierno Nacional una agenda productiva que permita crear mejores condiciones para los productores que aportan a la seguridad y soberanía alimentaria de Bolivia bajo el acceso a la biotecnología, la seguridad jurídica a las tierras productivas, la lucha contra el contrabando, el mejoramiento de la logística de exportación y la infraestructura productiva, entre las principales necesidades.
Fuente: SCA
Periodista: Gissel Alarcón
Fecha: 14/12/2023


