En un comunicado Asosur informa que desde el miércoles YPFB no despacha la totalidad del combustible que habitualmente llega a las estaciones de servicio La Asociación Departamental de Propietarios de Estaciones de Servicio de Combustibles Derivados de Hidrocarburos (Asosur), se declaro en emergencia por la falta de diésel.
En un comunicado la institución informa que desde el pasado miércoles YPFB no esta despachando la totalidad de los volúmenes de diésel que habitualmente llega a los surtidores.
«Hoy contamos con un número significativo de cisternas que al momento no han sido despachadas con diésel necesario para la cosecha y siembra para cubrir la demanda interna del mercado de nuestro departamento», detallaron desde Asosur.
Que exige a Yacimientos cumplir sus compromisos y reestablecer de inmediato la provisión de diésel para evitar un grave impacto al sector productivo y a la población no solo a nivel departamental, sino nacional.
La falta de diésel en algunos surtidores de Santa Cruz ha vuelto a generar largas filas de vehículos y malestar entre conductores, en un escenario que se repite de forma periódica en la capital cruceña.
En los últimos meses, dan cuenta de estaciones de servicio donde el combustible simplemente no llega o se agota rápidamente, obligando a los usuarios a recorrer varios puntos en busca de abastecimiento. “Recorrí como cinco surtidores y no había gasolina”, relató un conductor afectado por la situación.
Las filas, en algunos casos, superan la hora de espera, afectando tanto a transportistas como a usuarios particulares, quienes denuncian incertidumbre y falta de información clara sobre la distribución.
Problemas operativos y logística bajo la lupa
Desde Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), se ha señalado que el problema no responde necesariamente a una falta estructural de combustible, sino a demoras en los despachos y ajustes en la calidad del producto.
De acuerdo con datos oficiales, el país ha llegado a contar con una autonomía de hasta ocho días de combustible, lo que sugiere que las interrupciones se deben más a fallas logísticas que a una escasez total.
Sin embargo, esta explicación contrasta con la experiencia en las calles, donde los surtidores registran intermitencias en el suministro, especialmente en zonas periféricas y de alta demanda.
Entre la percepción de escasez y la especulación
Autoridades como la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) han atribuido en anteriores episodios las filas a fenómenos de especulación o sobredemanda momentánea, asegurando que los volúmenes están garantizados.
No obstante, analistas y usuarios coinciden en que la repetición del problema evidencia debilidades estructurales en la cadena de abastecimiento, agravadas por la creciente dependencia de combustibles importados.
Fuente: EL DEBER


