El Gobierno plantea que las nueve gobernaciones reciban desde 2027 una parte de la recaudación de siete impuestos nacionales. El Gobierno estima que el monto total será de Bs 550 millones
El Gobierno propuso incorporar a las nueve gobernaciones al reparto de los impuestos nacionales con una asignación conjunta del 1% desde 2027. La medida, que forma parte de la Agenda 50/50, ampliaría un mecanismo que ya transfiere recursos a los municipios, las autonomías indígenas y las universidades públicas.
Cómo funciona el reparto
La coparticipación tributaria es el mecanismo por el cual el nivel central transfiere a otras entidades públicas una parte de lo que recauda por determinados impuestos nacionales, como el IVA y el Impuesto sobre las Utilidades de las Empresas. Esos recursos ayudan a financiar las tareas que la ley asigna a cada entidad.
La Ley Marco de Autonomías destina a los municipios y las autonomías indígenas el 20% de la recaudación de los tributos que enumera, y a las universidades públicas, el 5%. En términos simples, por cada Bs 100 recaudados de los tributos sujetos a ese reparto, Bs 20 corresponden al conjunto de municipios y autonomías indígenas y Bs 5 a las universidades públicas. La distribución entre los beneficiarios toma en cuenta la población registrada en el último censo.
Qué recibirían las gobernaciones
El 1% propuesto corresponde a las nueve gobernaciones en conjunto. El Gobierno estimó que el reparto alcanzaría cerca de Bs 550 millones desde 2027. Para calcular cuánto recibiría cada departamento hacen falta dos datos: la recaudación sobre la que se aplicará el porcentaje y la fórmula para distribuir el dinero. Según el Servicio Estatal de Autonomías, la propuesta mantendría las asignaciones de los actuales beneficiarios.
El porcentaje abrió una disputa entre los gobiernos departamentales. La Paz y Beni lo respaldaron como punto de partida, mientras Santa Cruz, Cochabamba, Tarija y Oruro objetaron el monto o las condiciones de la propuesta. Cochabamba y Oruro plantearon comenzar con el 5%. Santa Cruz y Tarija también cuestionaron que el reparto se vincule al financiamiento de los ítems de salud.
El impacto en el presupuesto de cada gobernación se podrá medir al comparar cuánto dinero recibiría con el costo de las tareas que deberá financiar. Esa diferencia determinará cuánto margen tendría cada departamento para sostener servicios o financiar nuevas obras.
Fuente: El Deber


