La campaña triguera 2025/26 ya quedó en los libros: la Argentina alcanzó una producción estimada de 27,8 millones de toneladas, el volumen más alto jamás registrado. El dato no solo marca un hito por cantidad, sino también por la consistencia productiva lograda a lo largo y ancho del territorio agrícola.
El rinde promedio nacional se ubicó en 43,5 quintales por hectárea, un nivel excepcional que supera en más del 50 % al promedio de las últimas cinco campañas. Este desempeño confirma un salto estructural en la productividad del cultivo, apoyado en un paquete tecnológico cada vez más afinado y decisiones agronómicas más precisas.
La combinación de condiciones climáticas favorables, buen manejo y adopción tecnológica permitió sostener altos rendimientos de manera generalizada, algo poco frecuente en campañas de gran escala. Este equilibrio productivo explica buena parte del volumen alcanzado y refuerza la competitividad del cereal.


Más allá del impacto en los lotes, la cosecha récord fortalece el perfil exportador del trigo argentino y consolida su rol estratégico dentro del complejo granario. Con mayor oferta y estabilidad productiva, el cereal vuelve a posicionarse como una pieza clave en la generación de divisas y en la previsibilidad del esquema agrícola nacional.

Fuente: RURALNET


