Trump excluyó a la carne de los nuevos aranceles y la Argentina preservó su ventaja en EE.UU.

La carne vacuna quedó fuera de los nuevos aranceles de Trump y el sector celebra mantener el acceso preferencial a un mercado clave.

La carne vacuna argentina quedó excluida de los nuevos aranceles anunciados este jueves 24 de julio por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en el marco de una nueva ofensiva comercial contra decenas de socios comerciales. La decisión fue confirmada por fuentes del Gobierno argentino y representa una señal de alivio para la cadena frigorífica, ya que mantiene sin cambios las condiciones de acceso a uno de los mercados que más creció durante el último año. La medida es relevante porque preserva una ventaja competitiva clave para un sector que encontró en Estados Unidos uno de los principales motores de sus exportaciones.

Mientras la administración de Trump avanzó con nuevos gravámenes para distintos productos y fijó un arancel general del 10% para la Argentina, la carne vacuna permaneció dentro de la lista de excepciones y no será alcanzada por los cargos adicionales derivados de la denominada investigación 301. De esta manera, los embarques que ingresan dentro del cupo preferencial continuarán abonando un arancel prácticamente nulo, cercano a los US$44 por tonelada, mientras que las exportaciones que excedan ese volumen seguirán tributando el arancel de Nación Más Favorecida (26,4%), el mismo esquema vigente hasta ahora. La definición despeja incertidumbre para los exportadores y garantiza previsibilidad en uno de los destinos más rentables para la industria.

Trump excluyó a la carne de los nuevos aranceles y la Argentina preservó su ventaja en EE.UU.

La importancia de haber quedado fuera de los nuevos aranceles se explica por el crecimiento explosivo que registró el mercado estadounidense en los últimos meses. Según datos del Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas (ABC), entre enero y junio de 2026 la Argentina exportó 55.506 toneladas de carne vacuna hacia Estados Unidos, casi el triple de las 19.443 toneladas enviadas durante el mismo período del año anterior. Solo en junio, ese país se convirtió en el segundo destino más importante, detrás de China, con aproximadamente 12.400 toneladas entre carne refrigerada y congelada, impulsadas principalmente por la ampliación del cupo libre de aranceles.

Uno de los factores determinantes para ese crecimiento fue la ampliación de la cuota de exportación acordada entre ambos gobiernos. A comienzos de este año, la Argentina logró elevar el cupo con acceso preferencial desde 20.000 hasta 100.000 toneladas, incorporando un volumen adicional de 80.000 toneladas para 2026. Ese cambio transformó el posicionamiento del país dentro del mercado estadounidense, permitiendo que las ventas externas crecieran de manera acelerada y que Estados Unidos pasara a representar cerca del 25% de todas las exportaciones argentinas de carne vacuna, cuando apenas un año atrás explicaba entre el 8% y el 9% del total.

Para el consultores ganaderos, la exclusión de la carne vacuna de los nuevos aranceles refleja una realidad del mercado estadounidense más que una concesión comercial. El especialista explicó que Estados Unidos pasó de importar históricamente entre 1,2 y 1,3 millones de toneladas de carne vacuna al año a un volumen cercano a tres millones de toneladas, impulsado por una demanda interna que continúa creciendo pese a los aumentos de precios. El consumo se mantiene alrededor de 27 kilos por habitante, incluso después de incrementos cercanos al 15% en los valores al consumidor durante el último año.

Según especialistas, la decisión de dejar afuera a la carne vacuna confirma la necesidad estructural que tiene Estados Unidos de abastecerse con proveedores internacionales, entre ellos la Argentina. Además, consideró que este escenario fortalece las posibilidades de que el cupo ampliado de 100.000 toneladas se mantenga vigente también en 2027, una negociación que todavía continúa abierta entre ambos países. El acuerdo comercial firmado en febrero no solo contempló la expansión del contingente cárnico, sino también la eliminación de aranceles para 1.675 productos argentinos, una medida que, según estimaciones oficiales, podría generar más de US$1.000 millones adicionales en exportaciones, mientras que la cadena bovina proyecta ingresos cercanos a US$800 millones gracias al mayor acceso al mercado estadounidense.

Fuente: AgroLatam

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