Montevideo habilitó que Brasil utilice parte del cupo de carne que Uruguay no alcanzaría a cubrir en China, tras meses de tensión comercial por la leche en polvo.
Uruguay aceptó que Brasil pueda utilizar parte de la cuota de carne bovina que el país no prevé completar este año en el mercado chino, una decisión que conecta dos de los negocios agroexportadores más sensibles del Mercosur: la carne y los lácteos. El gobierno uruguayo presentó la medida como un gesto hacia Brasil después de las gestiones realizadas por ese país en el conflicto por las exportaciones uruguayas de leche en polvo, aunque el traspaso de volúmenes todavía depende de la aceptación de China.
Uruguay dispone de una cuota de 324.000 toneladas de carne bovina para ingresar a China con un arancel del 12%, pero las proyecciones oficiales indican que la industria no alcanzará a utilizarla completamente en 2026. Meses atrás, el presidente del Instituto Nacional de Carnes (INAC), Gastón Scayola, ya había advertido que para aprovechar ese volumen era necesario incrementar la producción. Ahora, con el año avanzado, el gobierno reconoce que una parte del cupo quedará disponible.
El secretario de Presidencia, Alejandro Sánchez, explicó que hasta ahora Uruguay habría utilizado alrededor del 30% al 35% de la cuota y sostuvo que resulta materialmente imposible completar las 324.000 toneladas durante lo que resta del año. En ese escenario surgieron consultas de Brasil y Australia para aprovechar parte del volumen que Uruguay no podrá utilizar, siempre que las autoridades chinas autoricen el mecanismo.
De la carne en China a la leche en polvo en Brasil
La decisión adquiere una dimensión mayor porque Brasil necesita espacio adicional para colocar carne bovina en su principal destino internacional. China estableció desde enero un sistema de cuotas para sus grandes proveedores y aplica un arancel del 55% a los embarques que exceden esos límites. Brasil recibió un cupo de alrededor de 1,1 millones de toneladas y había utilizado el 98,5% ya en junio, de acuerdo con datos citados por Reuters.
Para Montevideo, sin embargo, el movimiento también tiene una lectura vinculada con la lechería. Sánchez relacionó públicamente la decisión con las gestiones realizadas meses atrás por el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva ante el conflicto comercial que involucraba a la leche en polvo uruguaya. Brasil es un destino estratégico para el sector y cualquier barrera adicional podía tener consecuencias importantes para las exportaciones de la principal industria láctea del país.
El caso había comenzado formalmente en diciembre de 2024, cuando Brasil abrió una investigación para determinar la existencia de dumping en las importaciones de leche en polvo originarias de Uruguay y Argentina, a partir de una petición de la Confederación de Agricultura y Pecuaria de Brasil (CNA). El proceso comercial avanzó durante 2025 y 2026 y se convirtió en una preocupación relevante para el gobierno y la cadena láctea uruguaya.
A fines de mayo, Brasil resolvió aplicar derechos antidumping definitivos sobre esas importaciones, pero suspendió inmediatamente su cobro por razones de interés público. Para el caso de Uruguay, los derechos establecidos varían según la empresa: la resolución brasileña fijó, entre otros valores, US$613,32 por tonelada para Conaprole, aunque su aplicación permanece suspendida. El gobierno uruguayo destacó entonces las negociaciones bilaterales entre las administraciones de Yamandú Orsi y Lula.
Un mercado clave para la leche uruguaya
La importancia del desenlace se explica por el peso de Brasil como comprador. La propia Presidencia uruguaya calificó al país vecino como un «mercado prioritario» para el sector lácteo y señaló que la decisión de no aplicar las sanciones evitaba un impacto negativo sobre la actividad. La subsecretaria de Relaciones Exteriores, Valeria Csukasi, atribuyó el resultado a la articulación público-privada y a las conversaciones bilaterales desarrolladas durante el proceso.
Eso no significa que el expediente comercial haya desaparecido. La documentación oficial brasileña muestra que continúa una evaluación de interés público sobre la medida antidumping aplicada a la leche en polvo de Argentina y Uruguay. El procedimiento comenzó el 29 de julio y tiene prevista para el 2 de octubre la finalización de su fase probatoria, mientras que el cierre de las manifestaciones finales está programado para el 26 de octubre.
La relación entre ambos asuntos transforma una cuota de carne que Uruguay difícilmente utilizaría por completo en una pieza de negociación regional. Para Brasil significa la posibilidad de ampliar sus embarques hacia China sin quedar expuesto al arancel aplicado fuera del cupo; para Uruguay, permite utilizar un activo comercial disponible dentro de una relación bilateral en la que la lechería depende fuertemente del acceso al mercado brasileño.
El movimiento todavía necesita un paso fundamental: China debe aceptar que Brasil y eventualmente Australia utilicen parte del volumen asignado originalmente a Uruguay. Si esa autorización se concreta, una cuota que Montevideo no estaba en condiciones de completar terminará ofreciendo una salida adicional a la carne brasileña, mientras el expediente sobre la leche en polvo continúa abierto en Brasil y mantiene a uno de los principales sectores exportadores uruguayos pendiente de su resolución definitiva.
Fuente: AgroLatam


