El país terminará 2026 sin completar su cuota de carne vacuna para China. El INAC sostiene que la demanda existe y plantea aumentar la producción ganadera.
Uruguay cerrará 2026 sin utilizar completamente la cuota disponible para colocar carne vacuna en China y comunicó a Beijing que el volumen remanente está disponible, una situación que expone uno de los principales desafíos de su cadena ganadera: producir suficiente carne para aprovechar una demanda internacional que continúa ofreciendo oportunidades. El presidente del Instituto Nacional de Carnes (INAC), Gastón Scayola, atribuyó el saldo sin utilizar a factores productivos, una disponibilidad insuficiente de ganado y las condiciones de los mercados internacionales.
Las conversaciones con China comenzaron varios meses antes de que el tema adquiriera mayor exposición regional. En mayo, durante SIAL Shanghái, representantes uruguayos mantuvieron reuniones con autoridades comerciales y sanitarias del país asiático. Allí, una de las prioridades fue anticipar que Uruguay no llegaría a completar el volumen disponible durante el año. La gestión está encabezada por los ministerios de Relaciones Exteriores y de Economía y Finanzas, con participación del INAC.
La situación adquirió otra dimensión entre septiembre y octubre, cuando Australia y Brasil plantearon formalmente la posibilidad de acceder a cuota disponible. Uruguay respondió que estaba dispuesto a poner su remanente a disposición, aunque cualquier eventual reasignación depende de las autoridades chinas. Para Montevideo, el punto central no pasa por quién podría recibir finalmente ese volumen, sino por la razón que llevó al país a no utilizarlo completamente.
China tampoco depende exclusivamente de la carne vacuna para abastecer su enorme mercado de proteínas. Scayola explicó que el país asiático puede sustituir parte de esa demanda con pollo y cerdo cuando necesita equilibrar disponibilidad y precios de los alimentos. Esa capacidad convierte la administración de los contingentes en una decisión que Beijing toma considerando diferentes variables internas, más allá de la oferta presentada por cada proveedor internacional.
La discusión cambia de la cuota china a la cantidad de ganado
Para el INAC, el episodio deja una pregunta más profunda para la ganadería uruguaya: cuánta carne podría vender el país si consiguiera incrementar sostenidamente su producción. Scayola planteó que la respuesta productiva no puede conseguirse de una campaña a otra. El ciclo biológico bovino obliga a trabajar con horizontes de varios años y cualquier decisión destinada a ampliar la disponibilidad de animales demorará, como mínimo, alrededor de tres años en reflejarse plenamente.
Esa demora convierte las decisiones actuales sobre reproducción, productividad y disponibilidad de ganado en factores determinantes para la capacidad exportadora futura. El planteo aparece además durante la zafra de reproductores, cuando parte de las decisiones tomadas dentro de los establecimientos determinarán la oferta de animales de los próximos ciclos. Para el organismo, comenzar a modificar los indicadores productivos resulta indispensable si Uruguay pretende capturar una mayor porción del crecimiento esperado del consumo internacional.
El escenario externo es uno de los argumentos utilizados para impulsar esa estrategia. Estados Unidos y Europa mantienen una fuerte demanda de carne, particularmente en segmentos de mayor calidad, mientras China continúa siendo un comprador de enorme escala. A esos destinos se suma el sudeste asiático, donde el aumento del ingreso de la población puede modificar progresivamente las dietas y elevar el consumo de proteínas animales de mayor valor.
Ese comportamiento representa una oportunidad para países exportadores con capacidad de ofrecer carne diferenciada. El razonamiento del INAC es que, a medida que aumenta el poder adquisitivo, los consumidores pueden desplazarse desde proteínas de menor costo hacia productos de mayor precio y calidad. Uruguay considera que sus características productivas le permiten participar de ese mercado, pero para hacerlo deberá acompañar la demanda con un crecimiento de la oferta ganadera.
Más producción también podría cambiar la ecuación de los frigoríficos
La disponibilidad de ganado no condiciona únicamente las exportaciones. También tiene efectos sobre la utilización de la capacidad instalada de la industria frigorífica. El INAC advierte que una mayor producción permitiría abastecer mejor las plantas, reducir períodos de baja actividad y generar un volumen adicional para atender simultáneamente diferentes destinos externos sin aumentar la competencia interna por una oferta limitada de animales.
El planteo alcanza además otras discusiones de la cadena, entre ellas la exportación de ganado en pie. Cuando la cantidad disponible resulta insuficiente para abastecer todos los canales comerciales, crece la tensión entre destinos y actores del negocio. Un aumento estructural de la producción podría ampliar la oferta para productores, frigoríficos y exportadores y disminuir parte de esas disputas, además de mejorar el aprovechamiento de la capacidad industrial.
La situación con China deja así una fotografía particular del mercado regional. Mientras otros grandes proveedores buscan espacio adicional para colocar carne en el gigante asiático, Uruguay dispone de una cuota que no conseguirá completar durante 2026. Para el sector ganadero, esa diferencia convierte al volumen de producción en una variable estratégica: disponer de acceso comercial resulta insuficiente cuando no existe ganado suficiente para transformar esa oportunidad en exportaciones.
La cuestión excede el próximo embarque. Las decisiones reproductivas y productivas que adopten hoy los establecimientos recién podrán modificar significativamente la oferta dentro de varios años. Por eso, el mensaje que el INAC busca trasladar al productor es aumentar la producción: el organismo considera que existen mercados capaces de absorber más carne uruguaya y que la principal tarea es generar el volumen necesario para abastecerlos sin mantener a la industria trabajando por debajo de su capacidad.
Fuente: AgroLatam


