Mientras las filas de vehículos en los surtidores de Santa Cruz aumentan en busca de gasolina o diésel, también los camiones cisternas que distribuyen combustible para ciudad y provincia, esperan autorización para ingresar a cargar en la refinería de Palmasola. Los choferes aseguran que sólo hay gasolina para distribuir.
La aglomeración de vehículos en los alrededores de las estaciones de servicio incrementó en los últimos días en Santa Cruz, incluso con doble fila de motorizados de transporte pesado, afectando el normal transito para los transeúntes.
En tanto, crece las filas de los camiones cisternas que esperan carga de combustible que abastece a capital y provincia, aguardan autorización desde Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), para ingresar a la refinería Guillermo Elder Bell o “Palmasola”.
Uno de los choferes que espera ingresar a la refinería, indicó que hay más de 80 camiones en espera para abastecimiento departamental. “Ha salido un cupo para gasolina, no hay diésel”.
Productores desesperados
Ante esta situación que no tiene una solución definitiva, el presidente de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), Klaus Frerking, advirtió que el sector productivo ya no puede garantizar que los precios de los alimentos se mantengan estables si persisten los problemas de abastecimiento de combustible.
“Muy preocupados por el tema del diésel, el sector agropecuario ya no se hace responsable si en el futuro siguen subiendo los precios de la canasta familiar boliviana”, afirmó Frerking.
Como ejemplo, el titular de la CAO señaló el caso del pollo, cuyo precio, ya superó los Bs 30 por kilo en la última semana. “Lo dijimos en los 53 días de bloqueos que no iba a haber pollo. Ahora el pollo ya pasó los Bs 30 el kilo porque se fracturó la cadena productiva”, sostuvo.
Para el sector la principal preocupación está relacionada con la próxima campaña agrícola de verano, debido a que varios productores todavía enfrentan dificultades para preparar sus terrenos. “Realmente ya hay sectores en terapia intensiva y sectores que no están pudiendo preparar sus terrenos para la gran campaña de verano”, alertó Frerking.
Según el titular de la CAO, la campaña de verano es estratégica para el abastecimiento interno, ya que de ella surge aproximadamente el 80% de la seguridad alimentaria de Bolivia.
Fuente: El Mundo


