Alerta en Brasil: un brote aviar amenaza las exportaciones y activa restricciones comerciales

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La enfermedad de Newcastle detectada en Santa Catarina provocó medidas de sus socios comerciales. China limitó el bloqueo, pero México suspendió las compras.

La industria avícola de Brasil enfrenta nuevas restricciones comerciales después de que las autoridades sanitarias confirmaran un foco de la enfermedad de Newcastle en una granja de pavos de Nova Itaberaba, en el estado de Santa Catarina, durante octubre de 2026. El episodio activó protocolos sanitarios con sus principales compradores internacionales y generó respuestas diferentes entre los mercados. Mientras China decidió limitar la suspensión a los establecimientos de Santa Catarina, México anunció el 19 de octubre un bloqueo de las importaciones procedentes de todo el territorio brasileño.

La situación representa un desafío para uno de los sectores exportadores más importantes del agronegocio brasileño. Aunque la mayoría de los acuerdos sanitarios internacionales permiten restringir únicamente las zonas afectadas, las decisiones individuales de los países compradores pueden modificar el alcance de las suspensiones. El Ministerio de Agricultura y Ganadería de Brasil comenzó a aplicar nuevas condiciones de certificación para evitar que los embarques incumplan las exigencias establecidas y preservar las operaciones comerciales con los mercados que mantienen sus autorizaciones.

China limita el embargo y México endurece las restricciones

Uno de los datos más relevantes para el comercio avícola es la decisión de China, principal comprador de carne de pollo brasileña, de restringir las importaciones únicamente desde las plantas ubicadas en Santa Catarina. El acuerdo bilateral contempla la posibilidad de suspender los envíos de todo Brasil ante un episodio sanitario de estas características, pero las autoridades chinas optaron por una medida territorialmente limitada. La decisión fue valorada por el gobierno brasileño porque permite mantener habilitadas las operaciones desde establecimientos de otros estados que cumplen las condiciones sanitarias.

La situación es diferente en México, que el lunes 19 de octubre comunicó la suspensión de las compras de productos avícolas de todo Brasil, pese a que el protocolo bilateral contempla restricciones circunscriptas al área afectada. Malasia también figura entre los países cuyos acuerdos prevén bloqueos nacionales, aunque hasta la fecha informada no había comunicado una decisión definitiva. Estas diferencias muestran que el impacto comercial del foco sanitario dependerá tanto de las condiciones pactadas previamente como de las medidas adicionales que adopten los importadores.

Según un oficio circular del Departamento de Inspección de Productos de Origen Animal (Dipoa), dependiente del Ministerio de Agricultura brasileño, las restricciones deben aplicarse tomando como referencia el 21 de septiembre de 2026. Ese día fueron recolectadas las primeras muestras de aves sin síntomas en el establecimiento de Nova Itaberaba, que posteriormente permitieron investigar y confirmar la presencia de Newcastle. La fecha resulta determinante para evaluar la validez de los certificados sanitarios y establecer qué mercaderías pueden continuar hacia sus destinos.

El documento también establece que los certificados internacionales emitidos antes de las nuevas restricciones deberán revisarse según las exigencias de cada país. Para determinar si un producto puede exportarse, los inspectores deberán considerar las fechas de producción, faena, obtención de materias primas y certificación. Esta disposición alcanza a mercaderías que ya habían completado parte de sus trámites comerciales y obliga a verificar su situación sanitaria antes de autorizar nuevos movimientos internacionales.

Argentina, Chile y la Unión Europea: qué restricciones corresponden

Los protocolos comerciales contemplan distintos niveles de restricción según el destino y el tipo de producto. Para Santa Catarina, las condiciones de suspensión a escala estatal están previstas en los acuerdos con Kazajistán, Chile, Tayikistán, Ucrania, Uzbekistán y la Unión Europea, entre otros mercados. En cambio, países como Argentina, Arabia Saudita, Japón, Corea del Sur, Canadá y Emiratos Árabes Unidos cuentan con mecanismos que permiten limitar las restricciones a un radio sanitario determinado alrededor del establecimiento afectado.

En América Latina también existen diferencias según los productos comercializados. Chile contempla restricciones estatales para determinadas mercaderías y limitaciones territoriales específicas para vísceras comestibles. Perú establece condiciones diferenciadas entre productos procesados y carnes o menudencias frescas, refrigeradas y congeladas. Argentina, Bolivia, Ecuador, Uruguay y otros destinos figuran entre los países cuyos protocolos permiten aplicar restricciones sobre el área afectada, aunque las autoridades importadoras pueden comunicar medidas adicionales.

La normativa también contempla alternativas comerciales para determinados productos sometidos a tratamientos térmicos. Argentina, Sudáfrica, Reino Unido y Vietnam figuran entre los mercados que admiten exportaciones de algunas categorías avícolas cuando se cumplen procedimientos específicos de procesamiento. Esta diferenciación resulta importante para las industrias frigoríficas, ya que las condiciones sanitarias no necesariamente afectan de la misma manera a la carne fresca, los productos elaborados y otros derivados de origen aviar.

Desde el punto de vista sanitario, el Ministerio de Agricultura brasileño ordenó reforzar las inspecciones en los establecimientos de faena y prestar especial atención a los indicadores de mortalidad, síntomas respiratorios y alteraciones nerviosas en las aves. Los controles deberán realizarse tanto antes como después del sacrificio. Ante cualquier sospecha compatible con enfermedades de notificación obligatoria, los inspectores tendrán que solicitar la intervención de los servicios veterinarios estatales para evaluar la situación y determinar las medidas correspondientes.

Las autoridades brasileñas también recordaron que las aves transportadas hacia frigoríficos con la documentación sanitaria correspondiente pueden ingresar a faena, siempre que superen los controles establecidos. La Guía de Tránsito Animal (GTA) acredita las condiciones necesarias para su traslado, mientras que las inspecciones oficiales verifican el estado sanitario de los animales. Si aparecen sospechas de enfermedad en los establecimientos de origen, el movimiento de las aves debe ser interrumpido para evitar riesgos de propagación.

El gobierno brasileño tenía previsto publicar el 20 de octubre la relación oficial de países que adoptaron medidas específicas, mientras las nuevas reglas de certificación comenzaron a aplicarse el día 19. La evolución de las restricciones será determinante para conocer el alcance comercial del episodio, especialmente en aquellos destinos que concentran compras relevantes de productos avícolas brasileños. Por el momento, la posibilidad de mantener exportaciones desde regiones no afectadas constituye una diferencia fundamental entre una suspensión territorial y un cierre de alcance nacional.

Fuente: AgroLatam

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