Las lluvias castigan al campo brasileño: más de 12.000 hectáreas en mal estado

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En apenas una semana, las superficies agrícolas en malas condiciones se dispararon en Paraná. El exceso de agua preocupa por el desarrollo de la campaña 2026/27.

La campaña agrícola 2026/27 comenzó a mostrar un fuerte deterioro en el estado de Paraná, Brasil, donde las lluvias persistentes elevaron a 12.351 hectáreas la superficie de cultivos de verano clasificada en malas condiciones, frente a apenas 150 hectáreas una semana antes. El relevamiento del Departamento de Economía Rural (Deral), publicado el 20 de octubre de 2026, incluye soja, maíz, frijol y papa. La situación preocupa a los productores por las dificultades de implantación y crecimiento inicial, aunque todavía no existen estimaciones oficiales de pérdidas de rendimiento.

El deterioro se concentró principalmente en el sudoeste del estado. Según el organismo dependiente de la Secretaría de Agricultura de Paraná, 11.802 hectáreas en malas condiciones corresponden al núcleo regional de Pato Branco, equivalente al 95,6% del total registrado. El incremento de 12.201 hectáreas en apenas siete días refleja la magnitud del cambio en las condiciones de los cultivos. Sin embargo, el Deral aclaró que esta clasificación no representa superficies perdidas, sino una evaluación del estado de las plantaciones al momento del relevamiento.

La soja concentra la mayor superficie comprometida, con 8.513 hectáreas en malas condiciones, cuando una semana antes no había registros en esa categoría. En el maíz de primera campaña, la superficie pasó de cero a 2.673 hectáreas, mientras que el frijol aumentó de 150 a 1.011 hectáreas. La papa completó el relevamiento con 154 hectáreas. Los datos muestran que los problemas se extendieron rápidamente durante una etapa sensible para el establecimiento de los cultivos, cuando las condiciones del suelo y la disponibilidad de luz resultan determinantes para el desarrollo.

Pato Branco concentra los problemas de la soja y el maíz

En Pato Branco, la siembra de soja había alcanzado el 54% de la superficie prevista, con un 5% de los lotes implantados en malas condiciones, un 15% en estado intermedio y un 80% en buenas condiciones. El maíz presentaba un avance de siembra del 99%, aunque el 5% de las plantaciones estaba en malas condiciones y otro 25% mostraba un desarrollo intermedio. Pese al deterioro registrado, la mayor parte de las superficies implantadas mantenía una evaluación favorable, un dato importante para dimensionar el alcance real de las dificultades.

El frijol y la papa también enfrentan problemas asociados con las precipitaciones. Ambos cultivos registraban un 10% de sus superficies en malas condiciones, un 30% en estado intermedio y un 60% en buenas condiciones dentro del núcleo regional. La siembra de frijol había avanzado sobre el 60% del área proyectada, mientras que la papa alcanzaba el 55%. Aunque Pato Branco concentra los mayores problemas, el Deral también identificó superficies de frijol en malas condiciones en otras regiones, entre ellas União da Vitória, Laranjeiras do Sul y Toledo.

Exceso de agua y bajas temperaturas complican el desarrollo

El informe meteorológico y agrícola del Deral, correspondiente al período del 13 al 19 de octubre, identificó lluvias frecuentes que provocaron encharcamientos, germinación irregular, crecimiento lento y pudrición de plantas en determinados lotes de soja. También se observaron procesos de erosión, acumulación de agua y dificultades para ingresar con maquinaria. En el maíz, la combinación de humedad excesiva, baja luminosidad y vientos fuertes retrasó el desarrollo inicial de algunas plantaciones, con posibles consecuencias sobre su potencial productivo.

Los reportes de campo recogidos por Notícias Agrícolas describen una situación especialmente complicada en establecimientos del sudoeste paranaense. Luiz Parsianello, operador comercial de la cerealista R. N. Perusso, informó sobre suelos saturados, plantas amarillentas y crecimiento inferior al esperado. También mencionó casos de semillas desplazadas por las precipitaciones. A estas dificultades se sumaron temperaturas cercanas a los 5 °C el 19 de octubre y 8 °C el día 20, junto con períodos prolongados de cielo cubierto que limitaron la radiación solar disponible para los cultivos.

La evolución de las próximas semanas será decisiva para determinar si las áreas afectadas consiguen recuperarse. La persistencia del exceso de humedad podría retrasar nuevas labores de siembra, dificultar el manejo agronómico y comprometer el desarrollo de las plantas. El Deral todavía no dispone de una estimación consolidada de pérdidas productivas, por lo que el impacto económico de los problemas registrados permanece abierto. Los próximos relevamientos permitirán establecer si las 12.351 hectáreas clasificadas en malas condiciones mejoran su estado o si las dificultades continúan durante una etapa clave de la campaña brasileña.

Fuente: AgroLatam

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