Carne argentina: cómo se prepara la industria para las exigencias europeas contra la deforestación

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En Sial París 2026, el IPCVA mantuvo reuniones con más de 50 importadores europeos para presentar los avances argentinos en trazabilidad ambiental. La participación de los productores en el sistema Visec es uno de los ejes para responder a los nuevos requerimientos.

La próxima aplicación del Reglamento 1115 de la Unión Europea sobre productos libres de deforestación (Eudr) se convirtió en uno de los temas centrales de las negociaciones comerciales de la industria de la carne argentina en Sial París 2026.

En la feria, que se desarrolló del 17 al 21 de octubre en Francia, el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA) presentó los avances del país en trazabilidad ambiental y los mecanismos desarrollados para garantizar el abastecimiento de carne libre de deforestación.

La agenda incluyó encuentros con importadores de distintos mercados europeos, interesados en conocer cómo se acreditará el cumplimiento de los requisitos ambientales y qué herramientas tendrá la cadena argentina para aportar información verificable sobre el origen de los animales.

“Ya hemos realizado reuniones en nuestro stand con más de 50 importadores de distintos países, como Alemania, Países Bajos, Portugal e Italia, con mucho interés en lo que va a pasar con la normativa 1115 y avalando lo que está haciendo la Argentina para ofrecer carne libre de deforestación”, aseguró Adrián Bifaretti, jefe del Departamento de Promoción Interna del IPCVA.

PRESENCIA. La carne argentina, a través de frigoríficos de todo el país convocados por el IPCVA, estuvo presente en Sial de Paris y se prepara para las nuevas exigencias europeas.
PRESENCIA. La carne argentina, a través de frigoríficos de todo el país convocados por el IPCVA, estuvo presente en Sial de Paris y se prepara para las nuevas exigencias europeas. (Gentileza IPCVA.)

Según explicó, la estrategia argentina se apoya en la articulación entre el sector público y el privado, el uso de información oficial y una plataforma que integra datos de trazabilidad ambiental y sanitaria.

“Estamos hablando de una estrategia de articulación público-privada basada en información pública y en una plataforma que sistematiza la trazabilidad ambiental, la información sobre carne libre de deforestación y la trazabilidad sanitaria”, señaló Bifaretti.

Los importadores, ante nuevas obligaciones

Desde la industria frigorífica, Gerardo Leotta, del Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas (Consorcio ABC), destacó que la regulación europea forma parte de un conjunto más amplio de exigencias que deben atender las empresas del sector.

“Estamos trabajando con los importadores para conocer cuáles son los nuevos requerimientos del mercado internacional de carne. Entre los desafíos tenemos la resistencia a los antimicrobianos, los residuos, el bienestar animal y, por supuesto, los temas ambientales, como la deforestación”, afirmó.

Leotta remarcó que, según el enfoque planteado por la industria durante la feria, la obligación de demostrar el cumplimiento de las condiciones del reglamento recae sobre las empresas que introducen los productos en el mercado comunitario.

PRESENCIA. La carne argentina, a través de frigoríficos de todo el país convocados por el IPCVA, estuvo presente en Sial de Paris y se prepara para las nuevas exigencias europeas.
PRESENCIA. La carne argentina, a través de frigoríficos de todo el país convocados por el IPCVA, estuvo presente en Sial de Paris y se prepara para las nuevas exigencias europeas. (Gentileza IPCVA.)

“Este reglamento no es una exigencia para la Argentina, sino para los importadores. Por eso estamos trabajando cuerpo a cuerpo con ellos para dar respuesta a todos los requerimientos que necesitan cumplir en materia de debida diligencia ante las autoridades de la Unión Europea”, sostuvo.

En ese escenario, la posibilidad de ofrecer información confiable sobre el origen de la carne puede convertirse en un factor de diferenciación comercial. La capacidad de responder a las consultas de los compradores y respaldar documentalmente las condiciones de producción aparece como una herramienta para sostener y consolidar la presencia argentina en Europa.

El rol de los productores y del sistema Visec

Leotta explicó que muchas de las consultas recibidas durante Sial París estuvieron relacionadas con el uso de la plataforma, las garantías que puede ofrecer y el grado de participación de los establecimientos ganaderos.

“Muchas de las preguntas que nos hacen los importadores tienen que ver con el uso de la plataforma, con la seguridad que podemos brindarles respecto de los productores y con saber si los productores acompañan este proceso”, indicó.

Por ese motivo, desde el sector remarcan la importancia de que los productores se incorporen al sistema de trazabilidad correspondiente. “Todo productor que quiera vender animales para exportar carne a la Unión Europea tiene que amigarse con el sistema Visec, participar y contar con nuestra colaboración”, concluyó Leotta.

La adaptación a las nuevas condiciones, por lo tanto, no involucra solamente a los frigoríficos o a los exportadores. También requiere la participación de los establecimientos ganaderos para aportar la información necesaria y sostener la trazabilidad a lo largo de la cadena.

Una feria con foco comercial

El IPCVA participó en Sial París junto con 30 empresas exportadoras argentinas, en un Pabellón Argentine Beef de 1.000 metros cuadrados, con espacios para reuniones comerciales y un restaurante destinado a presentar cortes de carne vacuna nacional ante compradores internacionales.

La actividad comercial se complementó con visitas institucionales, entre ellas las de Diego Sucalesca, presidente ejecutivo de PromArgentina; Ian Sielecki, embajador argentino en Francia; y Gastón Funes, agregado agrícola ante la Unión Europea.

En ese marco, las conversaciones sobre deforestación y trazabilidad se integraron a una agenda más amplia de negocios y posicionamiento internacional. Para la industria argentina, el desafío consiste en responder a los requerimientos de los compradores y demostrar, mediante información verificable, las condiciones bajo las cuales se produce la carne destinada al mercado europeo.

Fuente: lavoz

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