El gigante asiático autorizó cuatro nuevos frigoríficos de carne bovina y aviar, mientras Brasil espera sumar más establecimientos al mercado chino.
China autorizó este martes 29 de septiembre a cuatro nuevos frigoríficos brasileños para exportar carne bovina y de pollo, ampliando nuevamente la presencia de uno de sus principales proveedores de proteína animal. Las habilitaciones corresponden a dos establecimientos bovinos y dos avícolas que formaban parte de una nómina de 17 unidades presentada por el Ministerio de Agricultura de Brasil en mayo. Con las nuevas incorporaciones, el país sudamericano alcanza 150 plantas habilitadas para vender carnes al mercado chino.
Las autorizaciones se produjeron después de una nueva ronda de controles sanitarios. Durante la semana pasada, 17 establecimientos brasileños fueron auditados mediante videoconferencia: 11 plantas procesadoras de carne bovina, tres de carne porcina y tres de carne de pollo. El procedimiento constituye una etapa necesaria para que las autoridades chinas evalúen el cumplimiento de las condiciones requeridas antes de permitir los embarques desde cada establecimiento.
Las cuatro plantas que recibieron la aprobación están distribuidas entre Minas Gerais, Pernambuco y Rio Grande do Sul. Dos corresponden a procesamiento de bovinos y otras dos a producción avícola. Más allá de las compañías involucradas, la decisión incrementa la capacidad industrial brasileña disponible para atender al mercado chino y amplía territorialmente la cantidad de establecimientos con autorización sanitaria para realizar operaciones.
La carne bovina concentra 69 establecimientos autorizados
Con las incorporaciones anunciadas, Brasil dispone ahora de 69 plantas bovinas habilitadas para China, mientras que otras 61 corresponden al sector avícola y 19 a la industria porcina, de acuerdo con la información disponible tras el anuncio. En conjunto, son 150 establecimientos autorizados, una infraestructura exportadora que refleja la dimensión adquirida por el comercio de proteínas animales entre ambos países.
La distribución también muestra el peso que conserva la carne vacuna dentro de la relación comercial. Cada nueva habilitación permite sumar capacidad de faena y procesamiento potencialmente destinada al comprador asiático, aunque la autorización sanitaria no implica automáticamente mayores embarques: los volúmenes finalmente comercializados dependen también de precios, demanda, disponibilidad de hacienda, costos y decisiones de las empresas exportadoras.
Para Brasil, ampliar el número de establecimientos autorizados permite diversificar los puntos desde los cuales puede abastecer al mercado externo. También reduce la concentración operativa de las exportaciones en una cantidad limitada de plantas y abre posibilidades comerciales para unidades industriales ubicadas en diferentes estados productores.
La avicultura también consiguió avanzar en esta ronda. Las dos nuevas plantas de pollo se suman a una red que ahora reúne 61 establecimientos habilitados. Brasil posee una estructura exportadora diversificada dentro del complejo de carnes, por lo que la posibilidad de ampliar simultáneamente el acceso de bovinos y aves refuerza su capacidad para colocar distintas proteínas en el mercado asiático.
Brasil espera nuevas autorizaciones de China
Las cuatro habilitaciones podrían no ser las únicas novedades. Los establecimientos aprobados integraban una lista más amplia de 17 plantas presentada por el Gobierno brasileño a China en mayo, y existe expectativa de que puedan anunciarse nuevas autorizaciones. Las auditorías recientes incluyeron establecimientos de las tres principales cadenas cárnicas: bovinos, porcinos y aves.
El proceso resulta especialmente relevante porque el acceso sanitario funciona establecimiento por establecimiento. No alcanza con que Brasil esté habilitado como país exportador: las plantas que buscan vender al mercado chino deben cumplir los requisitos exigidos y recibir la correspondiente autorización de las autoridades del país comprador.
La ampliación hasta 150 establecimientos habilitados aumenta así la base industrial brasileña con posibilidades de abastecer a China. La lista todavía puede modificarse si avanzan las evaluaciones de las restantes plantas auditadas, por lo que el número de frigoríficos con acceso al mercado asiático podría volver a crecer tras esta primera tanda de autorizaciones.
Fuente: AgroLatam


