Los productores paraguayos van por una mayor cuota en la UE tras el veto a la carne brasileña

La salida de Brasil del mercado europeo genera un espacio que los otros países del Mercosur buscarán ocupar. La estrategia local para darle más dinamismo al sector.


La decisión de la Unión Europea de excluir a Brasil de la lista de países habilitados para exportar carne y otros productos de origen animal abrió una oportunidad para Paraguay. Al tratarse del mayor exportador mundial de carne bovina, la salida del gigante sudamericano del mercado europeo podría generar un espacio que otros proveedores de la región, sobre todo sus socios del Mercosur, buscarán ocupar.

La menor presencia brasileña podría fortalecer la demanda por la carne paraguaya y contribuir a mejorar los ingresos de la industria frigorífica y de los productores ganaderos. El contexto también favorecería una mayor diversificación de destinos y reduciría la dependencia de otros mercados más tradicionales.

Además del beneficio inmediato en términos comerciales, el nuevo escenario refuerza la importancia de invertir aún más en sanidad animal, trazabilidad y cumplimiento de los estándares internacionales, aspectos determinantes para acceder a los mercados más exigentes y de mayor valor agregado, como es el caso de Europa.

Para Paraguay, la coyuntura representa una posibilidad de consolidar su posicionamiento como proveedor confiable de carne premium. Si logra responder al incremento de la demanda y mantener sus ya de por sí elevados estándares sanitarios, el país podría transformar las restricciones impuestas a Brasil en una oportunidad para seguir expandiendo sus exportaciones y fortalecer el aporte del sector ganadero a la economía.

Esta semana, Bruselas anunció el veto a la carne procedente de Brasil por no cumplir con los requisitos sobre el uso de antimicrobianos o promotores de crecimiento. Si bien Paraguay cuenta con la habilitación sanitaria para exportar al bloque europeo, actualmente su participación sigue siendo reducida.

En ese sentido, el sector cárnico nacional considera que el momento es propicio para gestionar una mayor participación dentro del mercado europeo, ya que una mayor apertura permitiría incrementar las exportaciones de cortes de alto valor agregado, mejorar el ingreso de divisas y generar un mayor impacto económico para toda la cadena productiva.

Las exportaciones paraguayas de carne bovina y otros productos de origen animal registraron un menor dinamismo durante los primeros cinco meses de 2026, luego del fuerte desempeño alcanzado el año pasado. De acuerdo al Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa), tanto el volumen exportado como los ingresos generados se ubicaron por debajo de los niveles observados en el mismo periodo de 2025.

Entre enero y mayo, Paraguay embarcó 106,3 millones de kilogramos de carne bovina por un valor de USD 709,6 millones. Un año antes, los envíos habían alcanzado 149,5 millones de kilogramos y USD 847,8 millones, lo que representa una reducción del 28,9% en volumen y del 16,3% en valor.

No obstante, el precio promedio de exportación mostró una evolución favorable. El valor por kilogramo llegó a USD 6,67, frente a los USD 5,67 registrados en el mismo periodo de 2025, el promedio más alto de los últimos cinco años y compensando parcialmente la caída en los volúmenes embarcados.

La carne bovina paraguaya logró abrir mercados estratégicos para el sector. Entre los hitos más importantes figuran el regreso a EEUU, el ingreso a Canadá y la apertura de Singapur, uno de los más exigentes de Asia. Además, Paraguay continúa las gestiones con Corea del Sur, Japón, Filipinas y México, considerados claves para diversificar las exportaciones.

Fuente: LaPoliticaOnline

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