La baja inflación en el país, al menos en lo que respecta al precio de algunos alimentos de la canasta familiar, puede explicarse en parte por los bajos ingresos de las familias agricultoras. Éstas trabajan en situaciones precarias y prácticamente subvencionan la alimentación de la población, sostienen dos analistas con base en un estudio.
«Mantenemos una inflación baja porque estamos importando muchos productos, pero también porque pagamos menos a los productores internos. Entonces, los productores internos están efectivamente subvencionando el precio bajo de los alimentos», señaló la socióloga y directora del Instituto de Investigaciones Socio Económicas de la UCB La Paz, Fernanda Wanderley.
Ella, junto a otros investigadores como Carola Tito Velarde, publicó el estudio denominado «Contribución de la agricultora familiar campesina indígena a la producción y consumo de alimentos en Bolivia».
El mismo también fue citado por el economista Mauricio Medinaceli, quien en su cuenta de Facebook señaló que «parece que buena parte de la baja inflación que tenemos en el país descansa (como peso profundo) en estas familias». Añadió que si bien estos productores pudieron beneficiarse a la vez de otras subvenciones —como la de los combustibles—, también se enfrentan a un costo de vida cada vez más elevado.
Algunos de estos productores pueden tener ingresos de 540 bolivianos mensuales, se resalta en el estudio. Wanderley dijo que el nivel de pobreza en el que viven estas familias del área rural, sumadas a la falta de estímulos para la producción, fomenta la migración del campo a la ciudad.
El aporte de estas familias a la producción de alimentos es considerable. El estudio halló, considerando 38 productos de la canasta familiar, que el 61 por ciento de éstos son cultivados por estas familias, el 38 por ciento vendría de la importación y el 1 por ciento de la llamada agricultura empresarial.
Además, la agricultura familiar absorbe el 95 por ciento de la mano de obra del sector agrícola, el 5 por ciento restante corresponde al sector empresarial, de un total de 3,2 millones de trabajadores.
Propuestas
Wanderley indicó que, para mejorar la situación de estas familias agricultoras, se debe aplicar una estrategia de fomento de su producción, en lugar de apostar por «medidas fragmentarias» que ayudan de forma esporádica.
La socióloga afirmó que “hace falta valorizar mucho más estos alimentos «saludables sin agrotóxicos».
Sin embargo, Medinacelli agregó que la exportación también puede ser una respuesta.
Tres factores para reducidas ganancias
Los bajos ingresos de los productores familiares se deben a múltiples factores, entre éstos, la investigadora Fernanda Wanderley destacó tres:
El rol de intermediarios que absorbe «una parte importante de ingresos». El precio al que estas familias venden sus productos no considera todos los costos de producción.
El tipo de cambio fijo del boliviano fomenta la importación (vía legal y por contrabando) de alimentos a precios bajos que compiten contra la producción de estas familias.
Según Wanderley, si esta tendencia continúa, se podría perder una importante parte de la producción nacional en área rural.
Fuente: Eju Tv
Sección: Economía
Fecha: 3/11/2022


