Sin arancel hasta diciembre: el mercado que puede traer nuevos negocios para Brasil

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Marruecos eliminó temporalmente los aranceles para carnes y ovinos vivos en busca de más oferta interna, una apertura que encuentra a Brasil con fuerte presencia en ese mercado.

Marruecos eliminó temporalmente los aranceles de importación para carnes bovina, ovina, caprina y de camélidos, además de ovinos domésticos vivos, una decisión vigente desde el 27 de julio hasta el 31 de diciembre de 2026 que busca aumentar la disponibilidad de carne roja después de años difíciles para su ganadería. Para Brasil, la medida abre una nueva ventana comercial en un mercado donde las ventas brasileñas de bovinos vivos ya alcanzaron US$ 213,5 millones durante 2025, más de cinco veces el valor registrado un año antes.

La apertura no fue diseñada exclusivamente para los productos brasileños. El beneficio alcanza a las importaciones provenientes de todos los países que cumplan las condiciones sanitarias y comerciales correspondientes. Sin embargo, Brasil parte de una posición interesante por la relación que ya construyó con el mercado marroquí, particularmente en ganado vivo destinado a faena.

La decisión fue formalizada por el gobierno del Reino de Marruecos mediante el Decreto N.º 2.26.584 y disposiciones aduaneras complementarias. La suspensión comprende distintas posiciones arancelarias correspondientes a carne bovina, ovina, caprina y de camélidos, además de ovejas domésticas vivas.

Hay una excepción: los despojos de bovinos, ovinos, caprinos y camélidos permanecen sujetos a un arancel de importación del 30%.

Detrás de la decisión comercial aparece un problema que Marruecos intenta resolver dentro de sus fronteras.

Sequía, menos ganado y una necesidad mayor de carne importada

El censo ganadero realizado en 2025 mostró una reducción cercana al 30% del rodeo bovino marroquí, deterioro relacionado con sucesivos períodos de sequía y con el encarecimiento de la alimentación animal.

La combinación afectó la capacidad productiva local y aumentó la necesidad de buscar oferta en el exterior. Al retirar temporalmente los derechos de importación, el gobierno intenta facilitar el ingreso de producto y aumentar la disponibilidad de carnes rojas en el mercado interno.

La sequía tiene un peso especial en el problema. Una menor disponibilidad de pasturas y recursos forrajeros incrementa la necesidad de alimentos suplementarios precisamente cuando los costos de alimentación también presionan sobre los establecimientos. Cuando esas condiciones se prolongan, mantener el número de animales se vuelve más costoso y puede acelerar la reducción del rodeo.

Para los países exportadores, ese déficit genera una oportunidad, aunque también aumenta la competencia por abastecer al mercado norteafricano.

Brasil cuenta con un antecedente importante. Desde finales de 2022, los bovinos vivos destinados a faena pueden ingresar a Marruecos sin derecho de importación cuando las operaciones se realizan dentro de los contingentes arancelarios establecidos por las autoridades locales.

Para 2026, el cupo anual fue establecido en 300.000 cabezas.

De US$ 41 millones a US$ 213,5 millones en apenas un año

La velocidad con la que creció el comercio permite dimensionar el interés que Marruecos adquirió para la ganadería brasileña. En 2024, Brasil había exportado aproximadamente US$ 41 millones en bovinos vivos hacia ese destino. Un año después, el monto saltó hasta US$ 213,5 millones.

Eso representa un crecimiento superior al 420% en valor entre ambos períodos.

Brasil llegó a concentrar el 46,7% de las importaciones marroquíes de bovinos vivos durante 2025, consolidándose como uno de los proveedores relevantes para las necesidades de abastecimiento del país africano.

El movimiento continuó durante 2026. En los primeros cuatro meses del año, Marruecos se ubicó como el segundo principal destino de los bovinos vivos exportados por Brasil, confirmando que el crecimiento registrado durante el año anterior no fue un movimiento aislado.

La nueva suspensión arancelaria amplía ahora el escenario hacia otras categorías. Además del ganado ovino vivo, la medida alcanza directamente a diferentes carnes rojas, creando condiciones de acceso más favorables hasta el cierre de diciembre.

Eso no significa que las exportaciones brasileñas crecerán automáticamente. La posibilidad de aprovechar la apertura dependerá de factores como habilitaciones sanitarias, disponibilidad de producto, precios, costos logísticos, competencia internacional y demanda efectiva de los compradores marroquíes.

Pero el punto de partida es distinto al de un mercado prácticamente nuevo. Brasil ya construyó una presencia relevante en Marruecos a través del comercio de ganado vivo, y la decisión de Rabat llega precisamente cuando ese vínculo atraviesa una etapa de fuerte expansión.

El calendario también introduce un límite concreto. La suspensión está prevista hasta el 31 de diciembre de 2026, por lo que los próximos meses serán determinantes para conocer cuánto de esta apertura temporal termina transformándose en nuevos negocios.

Marruecos busca carne porque necesita recomponer su abastecimiento después de una fuerte reducción de su rodeo. Brasil, mientras tanto, encuentra esa puerta más abierta en un momento en el que su relación ganadera con el país ya viene creciendo con fuerza. El salto de US$ 41 millones a US$ 213,5 millones en bovinos vivos muestra por qué la eliminación de aranceles puede tener una lectura especialmente relevante para el agro brasileño.

Fuente: AgroLatam

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