La Cámara de Transporte del Oriente advierte que cientos de conductores permanecen varados en las carreteras sin acceso adecuado a alimentos, agua y servicios básicos. El sector teme que las pérdidas económicas tengan efectos de largo plazo.
El transporte pesado boliviano enfrenta una de las situaciones más complejas de los últimos años. Luego de 46 días de bloqueos en las principales rutas del país, la Cámara de Transporte del Oriente (CTO) denunció que la problemática ha trascendido el ámbito económico para convertirse en una emergencia humanitaria que afecta a cientos de conductores retenidos en distintos puntos de la red vial nacional.
El presidente de la institución, Erlan Melgar, afirmó que las condiciones en las carreteras son cada vez más preocupantes y alertó sobre el impacto que la prolongada interrupción del tránsito está generando tanto en los trabajadores del sector como en la economía nacional.
Conductores permanecen varados en condiciones adversas
De acuerdo con la CTO, aunque el número de puntos de bloqueo ha disminuido respecto a semanas anteriores, decenas de rutas continúan interrumpidas, dificultando la circulación de carga y el retorno de los transportistas a sus hogares.
Melgar señaló que numerosos conductores permanecen varados desde hace semanas, enfrentando limitaciones para acceder a alimentos, agua potable, atención médica y otros servicios básicos, situación que se agrava por las bajas temperaturas registradas en varias regiones del altiplano boliviano.
“No hay razón para que personas que cumplen una actividad laboral permanezcan durante semanas sin condiciones mínimas para su subsistencia. La prioridad hoy es atender la situación humanitaria que viven cientos de conductores en las carreteras”, sostuvo.
Solicitan intervención de instituciones nacionales e internacionales
Ante la magnitud del problema, la Cámara de Transporte del Oriente informó que, junto a otras organizaciones del sector, ha solicitado la intervención de diferentes instituciones para canalizar asistencia humanitaria y garantizar condiciones básicas para los trabajadores afectados.
Entre las entidades convocadas figuran la Defensoría del Pueblo, organismos de derechos humanos, el Viceministerio de Transporte y representantes de organismos internacionales, con el objetivo de coordinar acciones que permitan atender las necesidades más urgentes de los transportistas que permanecen detenidos en las rutas.
Un impacto económico que podría tardar años en revertirse
Si bien la atención inmediata está centrada en la situación de los conductores, el sector reconoce que las consecuencias económicas también son profundas.
La paralización del transporte afecta directamente el movimiento de mercancías, el abastecimiento de insumos y la actividad de numerosos sectores productivos que dependen de la logística terrestre para operar.
Según Melgar, muchas empresas enfrentan dificultades para cumplir contratos, cubrir costos operativos y mantener sus obligaciones financieras, una situación que podría derivar en el cierre de algunas unidades de negocio.
“Hay empresas que están atravesando una situación extremadamente delicada. La recuperación no será inmediata; tomará tiempo reconstruir la actividad económica y recuperar la confianza de los mercados”, advirtió.
Bolivia y el desafío de la competitividad logística
El dirigente también expresó su preocupación por los efectos que los bloqueos recurrentes generan sobre la imagen del país como destino para el comercio y la inversión.
A criterio del sector, la interrupción constante de las carreteras afecta la competitividad logística de Bolivia y debilita su capacidad para consolidarse como un corredor estratégico para el transporte regional de mercancías.
“Las restricciones permanentes al tránsito generan incertidumbre y terminan afectando la percepción que tienen los socios comerciales sobre la confiabilidad de nuestras rutas y cadenas logísticas”, señaló.
Llamado a restablecer la circulación
La Cámara de Transporte del Oriente reiteró su pedido a las autoridades y a los sectores involucrados en el conflicto para encontrar soluciones que permitan restablecer la libre circulación en las carreteras del país.
El sector considera que la habilitación de las rutas es fundamental no solo para reactivar la economía y garantizar el abastecimiento de productos, sino también para proteger la integridad y el bienestar de los cientos de transportistas que continúan afectados por la prolongada interrupción del tránsito.
Fuente: SCA.


