El Gobierno no responde a las reiteradas solicitudes del sector productivo para levantar la restricción a la exportación de soya, afectando a 14 mil productores con la caída del precio del grano.
El Gerente General de la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo), Jaime Hernández, expresó su preocupación ante el veto impuesto por el Gobierno a la exportación de soya. A pesar de haber enviado numerosas cartas a las autoridades nacionales, el sector no ha recibido ninguna justificación técnica para la restricción que afecta a miles de pequeños y medianos productores.
Hernández afirmó que el mercado interno está plenamente garantizado y que no existe razón para mantener la prohibición. «La soya es el único producto que nos genera ingresos y rendimiento, mucho más que el arroz o el maíz», sostuvo. La medida ha provocado que el precio del grano caiga de 550 dólares la tonelada a 420 dólares, beneficiando a los especuladores y perjudicando a los pequeños productores que no pueden retener su producción.
Un mercado asegurado y un gobierno que no responde
Según datos de Anapo, la demanda interna de soya y sus derivados está cubierta sin problemas. «El año pasado se produjeron 2.700.000 toneladas de soya, mientras que el mercado nacional requiere alrededor de 800.000 toneladas para abastecer la demanda de harina para el sector pecuario», explicó Hernández.
A pesar de estos argumentos, no se ha logrado un acercamiento con las nuevas autoridades gubernamentales. «Hemos solicitado reiteradamente reuniones con el Ministerio de Desarrollo Rural y Tierras, pero no hemos recibido ninguna respuesta formal», denunció el gerente de Anapo.
Impacto económico y medidas a tomar
Los productores ya han iniciado la cosecha de soya de la campaña de verano y temen que las restricciones sigan causando pérdidas económicas. En apenas dos semanas, el precio del grano cayó de 550 dólares a 420 dólares por tonelada, afectando directamente a los agricultores que dependen de estas ventas para cubrir sus costos y deudas.
Los más golpeados son los pequeños productores que ya comenzaron a cosechar la campaña de verano 2024-2025 y requieren vender su producción para cubrir sus obligaciones con proveedores.
Esta medida del Gobierno en lugar de favorecer a los productores beneficia a los intermediarios que están pagando sumas irrisorias a los productores para luego comercializar el grano a precios elevados.
El sector productivo insiste en que la solución pasa por liberar la exportación, permitiendo que los productores accedan a mejores precios y generen divisas para el país. «No entendemos por qué se nos impide exportar si el mercado interno está garantizado. Si el Gobierno quiere beneficiar a los compradores locales, debe asegurarse de que paguen un precio justo», afirmó Hernández.
Ante la falta de respuestas, los productores han comenzado a movilizarse y no descartan medidas de presión si el Gobierno mantiene su postura. «Nuestra intención siempre ha sido el diálogo, pero si no nos escuchan, el sector tomará otras acciones», advirtió el gerente de Anapo.
La restricción a las exportaciones desde comenzaron el 1 de enero y este freno a la exportación de soya debido a la paralización en la entrega de certificados de abastecimiento interno, pone riesgo de pérdidas con un potencial a los $us 250 millones.
“Esto está generando serios perjuicios económicos a todos los productores -pequeños medianos y grandes- porque ya se presenta una disminución en el precio de granos de soya para los productores (diferentes al de exportación). Estamos hablando de una estimación de pérdida potencial de por lo menos $us 250 millones”, resaltó el ejecutivo.
La incertidumbre crece en el sector productivo, que se enfrenta a una situación crítica sin soluciones a la vista. Mientras tanto, los intermediarios se benefician de la caída de precios, y los pequeños productores ven amenazada su estabilidad económica. La liberación de la exportación sigue siendo la principal demanda de Anapo y los productores, quienes esperan que el Gobierno tome medidas urgentes para evitar mayores perjuicios.
Fuente: El Mundo
Sección: Economía
Fecha: 01/03/2025


